Carlos Alcaraz, de 23 años, ya no tiene las atrevidas trenzas que lució la semana pasada en su pelo cuando publicó en las redes sociales su primer entrenamiento con intensidad. Este martes, bajo otro día de furioso calor en la Real Sociedad Club de Campo de Murcia, el español se ha ejercitado ya con el pelo suelto.
Desde el principio, el tenista murciano y su equipo han cuidado con mimo la lesión de la muñeca derecha que le ha obligado a una larga baja, ausente en el circuito ATP desde que sintió las primeras molestias en abril, en Barcelona, donde ya no se presentó a su partido de octavos de final del Godó contra Tomas Machac.
Ubicada la lesión en una zona muy delicada, la prioridad siempre fue pensar a largo plazo y volver únicamente cuando la muñeca estuviese totalmente recuperada para evitar una recaída que podría tener peores consecuencias en el futuro.
Paso a paso, marcada la evolución con sus visitas médicas con el doctor Ángel Cotorro en Barcelona, Alcaraz ha ido incrementando el ritmo de sus entrenamientos y, paulatinamente, también la intensidad de sus golpes.
Al responder bien la muñeca a esa exigencia, el murciano dio la primera pista importante sobre su posible reaparición cuando se inscribió por fin en un torneo, el Masters 1.000 de Cincinnati (13-23 de agosto), última parada de la gira americana sobre pista dura antes del plato fuerte del US Open, el cuarto y último Grand Slam (Nueva York, 30 de agosto-13 de septiembre).
Alcaraz se ha dejado estos meses el pelo largo, así se le vio por ejemplo en la final del Mundial de fútbol que ganó España a Argentina, pero sorprendió a todos la semana pasada cuando salió a entrenar con un peinado muy trabajado, un nuevo ‘look’ que no pasó desapercibo para nadie.
Por lo que sea, Carlos apenas ha lucido unos días esas trenzas y se ha soltado de nuevo el pelo, literal y metafóricamente, porque el murciano sigue aumentando la intensidad de sus golpes, algo necesario para llegar con un tono competitivo aceptable a Cincinnati, el torneo de su reaparición si nada tuerce sus planes.
Alcaraz recuperó el lunes de forma esporádica el número 2 mundial porque el alemán Alexander Zverev, por un cambio en las fechas del calendario de un año a otro, ha perdido ya esta semana los 360 puntos que sumó en 2025 en el Masters 1.000 de Canadá, ahora en juego hasta el próximo 13 de agosto.
El italiano Jannik Sinner (13.450) es el nº 1 mundial con muchísima ventaja sobre Alcaraz (8.160), tanta como 5.290 puntos que seguramente subirán las próximas semanas porque el español es el vigente campeón tanto de Cincinnati (1.000) como del US Open (2.000) y no podrá sumar nada ahí.
De hecho, lo lógico, después de tantos meses inactivo, sería que perdiese bastantes puntos, pero eso quedará ya a expensas de su reentrada en la competición y sus resultados. Zverev es ahora tercero con 8.120 puntos, sólo 40 menos que el español.
Hasta su lesión, Alcaraz llevaba una gran temporada (22 victorias y tres derrotas), sobre todo porque en enero consiguió el gran objetivo del año, ganar el Open de Australia para convertirse en el tenista más joven de la historia en completar la colección de cuatro Grand Slams tras sus triunfos previos en Roland Garros (2024, 2025), Wimbledon (2023, 2024) y el US Open (2022, 2025).
A sus 23 años, ya tiene siete ‘grandes’ y un futuro que apunta a una de las mejores carreras de todos los tiempos. Cuando ganó su primer ‘major’ en Nueva York, en 2022, ya alcanzó el nº 1, con sólo 19 años, el más joven de la historia.













