lo quiere todo con el Barça

Hace escasamente dos meses y medio, Fermín López soñaba con ser campeón del mundo al tiempo que no escatimaba ni un esfuerzo en los últimos partidos de un Campeonato de Liga que el Barcelona dominaba con mano firme. Lo daba todo como barcelonista y era fijo en los planes de De la Fuente. La confianza que tiene depositada Hansi Flick en él crecía y crecía, era cada vez más intensa, después de una enorme temporada del centrocampista onubense. Sin embargo, el destino le reservaba una dolorosa jugarreta y le privó de un premio que es especial para cualquier futbolista del nivel de Fermín.

Una acción producto de su temperamento y su entrega infinita cada vez que defiende la camiseta del Barcelona le produjo una fractura del quinto metatarsiano del pie derecho, en un partido contra el Betis en el Spotify Camp Nou, cuando el Barcelona ya era campeón de LaLiga, pese a lo cual Fermín seguía dándolo todo. Arriesgaba para su club, para la Masia, en la que ha crecido como futbolista para orgullo de su familia, y para los muchos barcelonistas de Huelva, donde es un auténtico ídolo. Tres meses de baja para Fermín, lo que significaba que se perdía el Mundial.

El mundo se le vino abajo a un jugador que ha tenido que batallar duro en cada etapa de su formación como futbolista y que disfrutaba del premio a su esfuerzo y constancia en forma de un puesto en el equipo que ocupa su corazón, el Barcelona, y de un espacio reservado como internacional. Mazazo y vuelta a empezar. Primero, con una dura recuperación, en época vacacional, con el objetivo de seguir siendo clave en una nueva temporada en el Barcelona, sabiendo que no podría estar con sus compañeros de selección (muchos de ellos también en el Barcelona) mientras disfrutaban de la experiencia de competir por el Mundial en tierras americanas, una experiencia única con la que Fermín también soñaba.

Fermín López, jugador del FC BarcelonaPere Puntí / MD

La Copa del Mundo que la selección de la que forma parte ganó le pertenece también a él, sin ninguna duda, aunque sea una parte del trofeo. No estuvo en América en el equipo de Luis de la Fuente, pero había sido fijo en todos los partidos de clasificación y habría ocupado una plaza de titular en el combinado ganador. Aunque no sea suficiente consuelo para él, Fermín es también campeón del mundo. Vio gran parte del Mundial por la tele, aunque como él mismo admite los primeros partidos no podía verlos por la frustración. No merecía seguir el Mundial con el mando de distancia en la mano y en la final sí estuvo, como uno más.

Volando hacia los títulos

Volverá ahora a ser un futbolista imprescindible para Flick, que hace un año frenó cualquier amago de interés de clubs depredadores como el Chelsea y dejó claro a la dirección deportiva y a la junta que no quería ni oír hablar de perder a Fermín. Forma parte de la línea roja que el técnico tiene trazada en cuanto a salidas. Fermín es un centrocampista atípico según los estándares de los que surgen de la cantera y llegan al primer equipo barcelonista: tiene los conceptos futbolísticos de La Masia, es un superdotado con el balón, pero además tiene gol. Se cabrea cuando no marca. Y aporta verticalidad al juego barcelonista y fiereza en cuanto se acerca al área. Y es eso precisamente lo que ha cautivado a Flick.

Fermin López,jugador del FC Barcelona
Fermín López quiere triunfar en el BarçaPere Puntí / MD

Ahora le toca soñar con otra Liga, que será complicadísima después de dos temporadas en las que el Madrid no la olió, y con la Champions, ese Santo Grial que el Barcelona persigue desde hace más de diez años y que se ha escabullido pese a estar cerca en más de una ocasión. Fermín ya ha empezado a corretear sobre el césped en Saint George’s Park y será de nuevo fundamental para Flick, a pesar de que la competencia va a ser dura. Competencia con amigos suyos, como Olmo. Resulta emotivo y gratificante ver cómo uno celebra los goles del otro, aunque compitan por un puesto. Ese es uno de los factores que lo hacen especial. Es un crack y es campeón del mundo.



Fuente