La selección española de natación artística afronta desde este viernes el Campeonato de Europa de Deportes Acuáticos de París con el objetivo de prolongar el gran momento que atraviesa la natación artística. La delegación nacional parte como una de las grandes favoritas del campeonato que se disputará del 31 de julio al 16 de agosto en el Centro Acuático de París, escenario de los Juegos Olímpicos de 2024. Las nadadoras de Andrea Fuentes afrontarán allí la que será la primera de las grandes pruebas previas a Los Angeles 2028 y en la que además del título continental, estará en juego el liderazgo de una disciplina que vive una profunda transformación y que volverá a reunir frente a frente a las dos selecciones llamadas a dominar el próximo ciclo olímpico: España y Rusia.
Después de varios años de ausencia rusa en la competición a causa del conflicto de Ucrania, el Europeo supondrá el primer gran cara a cara entre la selección dirigida por la exnadadora olímpica Andrea Fuentes y el combinado ruso, que regresa definitivamente al panorama internacional. Será un duelo entre dos formas de entender la natación artística: la innovación que impulsa España frente a la tradición ganadora de una escuela rusa que busca recuperar su trono.
Sin embagro, la selección española aterriza en París con la confianza que otorga el mejor momento de su historia reciente. El crecimiento que comenzó en el Mundial de Fukuoka 2023, cuando España recuperó el protagonismo internacional, terminó de consolidarse el pasado verano en Singapur con una actuación histórica: nueve medallas —tres de oro, dos de plata y cuatro de bronce—, el mayor botín mundialista jamás conseguido por la delegación española que volvió a repetirse el pasado mes de junio en Pontevedra en la Copa del Mundo.
La revolución del método Fuentes
Ese salto competitivo que ha dado la selección española ha venido de la mano de la transformación artística y metodológica implantada por Andrea Fuentes. Desde su llegada a la dirección técnica, la exnadadora ha impulsado una revolución que va mucho más allá de los resultados. La exolímpica convenció al equipo para replantear cada aspecto de este deporte en un proceso que ella misma definió como un trabajo de «investigación y desarrollo». El objetivo no era únicamente ganar, sino ampliar los límites de la natación artística combinando una mayor dificultad técnica con una identidad artística mucho más marcada.
La mejor prueba de esa filosofía llegó en mayo, durante la Copa del Mundo de Pontevedra. Allí España estrenó ‘Berghain’, una rutina acrobática inspirada en la música de Rosalía que aspira a convertirse en un punto de inflexión para la disciplina. La coreografía, diseñada con el mayor grado de dificultad presentado hasta la fecha, levantó al público de sus asientos y recibió seis dieces de los jueces. Solo un error en la última figura impidió que el conjunto español se llevara la victoria frente a Canadá.
Aquella actuación fue toda una declaración de intenciones. España no solo quiere ganar; quiere cambiar la manera de competir. Una idea que también se refleja en el resto de sus ejercicios. El equipo mantiene algunas de las coreografías que tantos éxitos le dieron la pasada temporada, como el solo libre de Iris Tió con Hymne à l’amour, el dúo libre junto a Lilou Lluís, La esencia de la feminidad, o la rutina de equipo libre, La locura. Al mismo tiempo, ha renovado buena parte de su repertorio con apuestas tan ambiciosas como el solo técnico de Tió sobre Mio Cristo Piange Diamanti, también de Rosalía; el dúo técnico al ritmo de La primavera de Vivaldi; el ejercicio técnico por equipos con Hope, del rapero NF, y la ya icónica rutina acrobática de Berghain.
Para defender ese proyecto, Andrea Fuentes ha convocado a trece deportistas. La lista la integran Dennis González, Paula Ramírez e Iris Tió (CN Kallípolis); Marina García y Alisa Ozhogina (Sincro Sevilla); Mireia Hernández y Carla Lorenzo (Refrica Group Granollers); Lilou Lluís y Sara Saldaña (Sincro Retiro); Jordi Cáceres (Mallorca Sincro); Cristina Arámbula (Real Canoe); Txell Ferré (CN Sabadell) y Aurora Lázaro (Círculo Mercantil). La gran referencia volverá a ser Iris Tió, la nadadora que lideró la histórica actuación española en Singapur. La catalana competirá en cinco pruebas —solo técnico, solo libre, dúo técnico, dúo libre y dúo mixto libre—, una carga competitiva que confirma su condición de líder de esta generación. Compartirá protagonismo con Lilou Lluís, su compañera en ambos dúos, mientras que Dennis González disputará el solo técnico masculino y volverá a formar junto a Tió uno de los dúos mixtos más competitivos del circuito internacional. Por su parte, Jordi Cáceres asumirá el solo libre masculino y el dúo mixto técnico junto a Carla Lorenzo.
El regreso de Rusia, la bestia negra de España
Pero el gran foco estará inevitablemente en Rusia. La histórica potencia mundial regresa al primer plano con una profunda renovación tras la salida de Tatiana Pokrovskaya y la llegada al banquillo de Svetlana Romashina, la nadadora con más oros olímpicos de todos los tiempos (tiene seis). El cambio no solo busca recuperar el dominio perdido, sino adaptarse a un reglamento en el que España y China parecen haber encontrado antes la fórmula del éxito.
La rivalidad tiene incluso un componente emocional para Andrea Fuentes. Como deportista, la catalana vivió algunas de las derrotas más dolorosas de su carrera frente a Romashina en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012. Más de una década después, ambas vuelven a encontrarse desde los banquillos en un enfrentamiento que simboliza el relevo generacional de la natación artística. Además, Rusia presentará en París su inquietante rutina acrobática ‘Muñecas del Caos’, otro de los que promete convertirse en uno de los grandes espectáculos del campeonato que será el primer gran veredicto del camino hacia Los Ángeles 2028.
La natación artística abrirá el programa del Campeonato de Europa entre el 31 de julio y el 5 de agosto en el Centro Acuático de París, pero se extenderá durante las más de dos semanas en las que también se disputarán las pruebas de saltos, natación, aguas abiertas y natación de alta competición.
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