La actividad en Grifols avanza según lo previsto, aunque la segunda fotografía oficial del año luzca algo menos que las pasadas. La farmacéutica catalana llega a mitad de 2026 con unos ingresos de 3.574 millones de euros y unas ganancias netas de 227 millones.
Lo primero implica haber reducido un 3% la facturación registrada en el mismo periodo del año pasado (3.677 millones de euros), algo que no preocupa especialmente a una compañía que prioriza fijarse en el 2,6% de crecimiento que representa esta cifra a tipo de cambio constante –es decir, si el mercado y la empresa se hubiesen mantenido estáticos y las divisas no hubiesen fluctuado como lo han hecho– o en la mejora general de la rentabilidad.
La compañía mejora un 2% su ebitda (el resultado antes de descontar el pago de impuestos, amortizaciones y otros gastos contables del estilo) hasta los 854 millones de euros y engorda un 28,7% sus ganancias netas hasta los 227 millones de euros.
«Nuestros resultados del primer semestre reflejan la fortaleza continuada de nuestro negocio y la ejecución disciplinada de nuestra estrategia», analiza el consejero delegado de Grifols, Nacho Abia, en un comunicado. «Seguimos centrados en impulsar un crecimiento sostenible, mejorar la eficiencia operativa y reforzar nuestra posición financiera, al tiempo que continuamos invirtiendo en las oportunidades a largo plazo que impulsarán una creación de valor sostenible para todos nuestros grupos de interés», prosigue el mismo. «Asimismo, seguimos avanzando en las prioridades que definirán la siguiente etapa de la compañía, entre ellas, los progresos en Egipto, la evolución de nuestro modelo operativo y los avances de nuestra cartera de innovación», remata.
De hecho, la firma de inversión y análisis de mercado Renta 4 ya había vaticinado estos días que los resultados de Grifols revelarían cierta ralentización de su crecimiento, y lo achacaban, entre otras cosas, a que la farmacéutica haya cerrado varios centros de donación de plasma en Estados Unidos estos últimos meses.
La decisión tiene que ver, precisamente, con la infraestructura que están montando en Egipto o Canadá, que permitirá a la compañía poder operar de forma más local (recoger plasma sanguíneo y convertirlo en medicamentos para la gente de la zona que ha donado ese plasma) y así depender menos de Estados Unidos, que es de donde obtienen la inmensa mayoría de su plasma. Este proceso, sin embargo, puede haber generado costes extraordinarios en el trimestre. También que la empresa se haya empezado a mover para tener una estructura operativa diferenciada en el país norteamericano de la del resto del mundo, otra decisión cuyos frutos esperan recoger de aquí a un tiempo.
Distintas áreas de negocio
A todo esto se suma haber ingresado un 14% menos (también a tipo de cambio constante) de los tratamientos con albúmina –una de las áreas de negocio de Grifols–, un retroceso que relacionan con la caída de precios en China y que esperan estabilizar pronto. El área de Diagnostic también registra un 9,7% menos de ventas, como consecuencia, en este caso, de la finalización anticipada del negocio conjunto con la empresa norteamericana QuidelOrtho.
En cambio, la actividad que sigue tirando del carro del crecimiento es la de Biopharma, cuyos ingresos aumentan un 5,4% entre enero y junio (más que los del grupo en conjunto) gracias, especialmente, a la inmunoglobulina subcutánea y a la intravenosa. Es este área de negocio el que Grifols se plantea sacar a bolsa en Estados Unidos, aunque nada hayan contado al respecto este martes, ni en el comunicado, ni en la posterior llamada con analistas.
Hitos del semestre
En conjunto, en definitiva, la ‘farma’ hace balance positivo. «El primer semestre representa un nuevo paso importante en la ejecución de nuestra estrategia«, coincide el director financiero de Grifols, Rahul Srinivasan. «Hemos seguido fortaleciendo nuestro perfil financiero, mejorando la resiliencia de nuestro balance y reforzando nuestra flexibilidad financiera, situando a la compañía en una posición sólida para ejecutar con confianza sus prioridades estratégicas a largo plazo», agrega,
Desde esta óptica, los hitos del semestre son haber refinanciado la deuda que vencía en 2027, haber amortizado parcialmente 500 millones de euros de un bono que vencía en 2030 o que las agencias de calificación crediticia S&P, Fitch y Moody’s hayan mejorado la calificación de Grifols, tras muchos meses delicados después del escándalo que desató Gotham y que sigue juzgándose en los tribunales. También haber visto importantes progresos en varios de sus ensayos clínicos.
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