Tosan Evbuomwan es la novena incorporación del Barça en el nuevo proyecto azulgrana comandado por Aleksandar Sekulic. El ala-pívot británico de 25 años y 2,03 deja Esatdos Unidps para vivir su primera aventura en el baloncesto europeo después de una larga odisea que empezó con el balón en los pies de niño, para cumplir su sueño de llegar a la NBA dónde jugó 50 partidos entre Memphis (4), Detroit (13), Brooklyn (28) y New York (5) y volver ahora a Europa con el Barça.
El inglés, a su llegada a los Knicks, era uno de los nueve únicos jugadores nacidos y formados en el Reino Unido que habían llegado a la NBA hasta la temporada 2024-25. Un logro impresionante para un jugador que no había disputado un partido de baloncesto organizado hasta su adolescencia en la Royal Grammar School de Newcastle.
Evbuomwan fue fichado rápidamente por el equipo local Newcastle East Griffins tras un torneo escolar. En menos de un año, fue invitado a una concentración de la selección inglesa. La NBA estaba a años luz de su infancia en el noreste de Inglaterra, donde destacó en el fútbol, hasta el punto de formar parte de la academia del Newcastle United desde los siete hasta los once años.
«El fútbol no era para mí»
“Teníamos una portería de fútbol y una canasta de baloncesto en el jardín, pero nunca usé la canasta”, explicaba Evbuomwan, en un reportaje que publicó The New York Times cuando formalizó su contrato con los New York Knicks
“El fútbol en el Reino Unido es muy competitivo, por eso el nivel es tan alto, pero no siempre es lo mejor para los niños. Eso nunca fue para mí. Me encanta competir y jugar al más alto nivel, pero a esa edad, el deporte siempre fue para disfrutar, nunca para triunfar y convertirme en profesional. Si no lo disfrutaba, se acabó.”, explicaba.
Tosan recuerda su paso por el fútbol aunque el baloncesto fue su elecciòn / TWITTER
“Antes me daba pavor ir a los partidos, y los días de partido. Me ponía muy nervioso, y eso que no soy una persona nerviosa. Normalmente me desenvuelvo bien bajo presión, pero me daba miedo cometer un error. En ese momento, no era una cuestión de carrera, así que en cuanto dejó de gustarme, pensé: ‘¿Por qué hago esto?’. “Nunca olvidaré el día que fuimos a decirles que me iba. La gente y los padres se quedaron impactados. En cuanto mis padres y yo salimos de la oficina, recuerdo haberles dicho: ‘Me siento tan libre. Soy libre’”.
El basket, la oportunidad perfecta
La salida de Evbuomwan de la academia del Newcastle le permitió dedicarse al deporte por diversión. Rápidamente vio en el baloncesto la oportunidad perfecta. Este deporte se convirtió en una moda en los patios de recreo, y Evbuomwan y sus amigos iniciaron una especie de éxodo del fútbol a la hora del almuerzo.
Era evidente que tenía algo especial. Al verse inmerso en una competición contra jugadores mayores, más fuertes y con más experiencia, su primera concentración con la selección inglesa fue un shock. La segunda no lo fue. “La primera vez que me seleccionaron con Inglaterra, lo odié”, dice Evbuomwan aunque su entrada en competición fue impactante. En el Campeonato Europeo Sub-18 de la FIBA celebrado en Letonia en 2018, brilló con la selección de Gran Bretaña. Estados Unidos se fijó en él.
La plataforma de búsqueda de talentos universitarios ‘DraftExpress’ se puso en contacto con él a través de Instagram ofreciéndole ayuda para llegar a la NCAA “Pensé: ‘¿Por qué no? Veamos qué pasa’”, recuerda Evbuomwan. “Mi entrenador, Ian MacLeod, envió correos electrónicos a las universidades por mí y Princeton fue una de las que respondió”.
Destaca en Princenton
Al final de su tercer año en Princeton, fue nombrado Jugador del Año de la Ivy League. Doce meses después, desempeñó un papel fundamental en la primera aparición de Princeton en los octavos de final del torneo March Madness de la NCAA desde 1967. Evbuomwan impresionó y se presentó al Draft de la NBA de 2023, firmando finalmente un contrato como agente libre con los Detroit Pistons, aunque fue despedido poco después.
Tras su primer contrato como agente libre, Evbuomwan pasó por varias plantillas de la G League y la NBA. Fue durante un contrato de 10 días con los Memphis Grizzlies cuando finalmente pudo considerarse un jugador de la NBA de pleno derecho, saltando al campo bajo los focos del FedEx Forum para jugar 16 minutos contra los Golden State Warriors en una derrota por 101-121 en febrero de 2024.

Sus buenas actuaciones en Princenton le permitieron dar el salto a la NBA / PRINCENTON
Luego firmó un contrato de 10 días con los Pistons, seguido de una etapa con los San Diego Clippers, filial de los LA Clippers en la G League. Las aventuras de Evbuomwan por todo el país no terminaron ahí. Firmó un contrato de doble vía con los Brooklyn Nets en enero de 2025. Un partido muy disputado contra los Utah Jazz se convirtió en el escenario de otro hito en la NBA: 22 puntos, la mejor marca de su carrera, para los Nets, superando en anotación a todos sus compañeros.
A miles de kilómetros de distancia, el noreste de Inglaterra lo celebró. El Newcastle United compartió la noticia y homenajear al exjugador de la cantera. Desafortunadamente para estos aficionados de Newcastle, la lealtad futbolística de Evbuomwan pertenecía a otro equipo. “Obviamente, a mucha gente no le gusta que sea hincha del Manchester United”, dice, “pero es por influencia de mi madre”.
En recuerdo de su madre
Esa guía fue fundamental para las ambiciones de Evbuomwan. En 2012, su madre, Michelle, falleció de cáncer de mama, y él lleva el número 20 en la cancha como homenaje a su cumpleaños, el 20 de marzo.
Ella fue una de las primeras mujeres piloto de Nigeria, pilotando aviones de ayuda humanitaria para la Cruz Roja e incluso pilotando vuelos que transportaban a Nelson Mandela. “Era una mujer increíble que sigue inspirándome a mí y a muchos otros hasta el día de hoy», dice su hijo.

El jugador británico ha decidido cerrar su etapa en la NBA y tomar dirección al Barça en su primera incursiòn en la Euroliga / CITY
Su padre, Isaac, jugó baloncesto universitario en la Universidad de Lagos, en su Nigeria natal, mientras que su madre, Michelle, hija de padre nigeriano y madre inglesa, se mudó a Lagos a los 21 años. Gracias a su licencia de piloto comercial, obtenida en el Reino Unido, Michelle se convirtió en la primera mujer capitana en pilotar un avión en Nigeria, donde conoció a Isaac y comenzaron su relación.
Un ejemplo para el basket británico
Ahora es Evbuomwan quien quiere ser un ejemplo a seguir, por el bien del baloncesto británico. “Gran parte de lo que espero hacer es ayudar a inspirar a la generación más joven en mi país”, dice. “Sé lo difícil que es llegar a la cima”, explicaba.
Ahora, tras su experiencia en la NBA, inicia su primera gran aventura en Europa y lo hará con la camiseta del Barça y representando un club de fútbol que seguro le traerá memoria de su infancia, aunque el basket haya sido su elección profesional a pesar de sus inicios con el balón en el pie.












