El Gobierno ha decidido posponer hasta después del verano la aprobación del real decreto-ley de vivienda ante la falta de apoyos suficientes para convalidarlo en el Congreso. El paquete no será finalmente llevado al Consejo de Ministros de este martes y el Ejecutivo tratará de retomar las negociaciones en septiembre.
El texto había sido consensuado entre PSOE y Sumar e incluía, entre otras medidas, la posibilidad de prorrogar durante dos años los contratos de alquiler, incentivos en el IRPF para los propietarios que mantuvieran o rebajaran las rentas, la regulación de los alquileres temporales y por habitaciones, nuevos límites para los grandes tenedores y una batería de cambios fiscales y urbanísticos.
Las diferencias entre los socios parlamentarios han terminado frenando su aprobación. Podemos exige retirar la reforma de la ley del suelo, mientras el PNV considera imprescindible mantenerla para agilizar los planeamientos urbanísticos. Junts tampoco había garantizado su respaldo a la moratoria de los alquileres, una medida similar a la que ya rechazó en abril junto a PP y Vox. El Ejecutivo ha optado por aplazar el decreto para evitar una nueva derrota parlamentaria.
(Próxima ampliación)
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