Los trabajadores chinos de CATL que pondrán en marcha la gigafactoría de Figueruelas, impulsada al 50% por el fabricante de baterías asiático y Stellantis, vivirán en un complejo residencial dentro de los terrenos de la planta industrial, que ocupa unas 79 hectáreas junto a la fábrica de automóviles en los términos municipales de Figueruelas y Pedrola.
Así lo ha afirmado el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, este lunes en una rueda de prensa en la que se ha anunciado la culminación de los trámites del proyecto Toro como un Plan de Interés General de Aragón (PIGA). Azcón ha revelado que a día de hoy trabajan en la construcción de la planta 172 empleados chinos, una cifra que se elevará al entorno del millar de media cuando el desarrollo de la planta adquiera velocidad de crucero. Sin embargo, el pico de trabajadores chinos alcanzará los 1.700, razón por lo que se ha recurrido a la construcción de un complejo residencial dentro de los terrenos de la gigafactoría, que contará, según ha dicho Azcón, con su propia cobertura de servicios.
















