El olor a quemado, la escasa visibilidad y el aspecto turbio del cielo han sorprendido este domingo a numerosos vecinos de Córdoba. La causa no se encuentra en un nuevo incendio cercano a la ciudad, sino en la llegada de la extensa columna de humo generada por el mayor fuego de la historia de España, el de Ávila y Madrid.
Los Bomberos de Córdoba han confirmado a este periódico que han recibido llamadas de ciudadanos que alertaban del olor y de una perceptible capa fina de humo en distintos puntos de la capital. La turbiedad ha llegado incluso a dificultar la visión de la Sierra y ha sido especialmente llamativa durante la puesta de sol.
Desde primera hora de este domingo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha mostrado a través de imágenes del satélite Meteosat cómo el humo procedente de los incendios de Madrid, Ávila y Toledo se desplazaba hacia el sur de la Península. La propia Aemet ha explicado que estas columnas están formadas por partículas procedentes de la combustión y pueden provocar un empeoramiento de la calidad del aire.
Inquietud entre los cordobeses
La situación ha generado numerosos comentarios en las redes sociales. «Olor a quemado, mucho humo en el ambiente y puesta de sol muy turbia en Córdoba. El rastro de los incendios forestales en el centro de España», señalaba uno de los mensajes compartidos durante la tarde en X.
Otros vecinos preguntaban si podía haberse declarado algún fuego en las proximidades: «¿Alguien me explica tanta humareda en Córdoba y ese olor a quemado? ¿Puede ser que provenga de algún incendio activo cerca?».
Atardecer en Córdoba con el cielo muy turbio. / CÓRDOBA
También se han repetido las referencias a la falta de visibilidad: «Está el cielo en Córdoba asqueroso. Es como si hubiera calima, pero no es arena. Huele a quemado. La Sierra casi no se ve por el espesor del ambiente».
Aunque su apariencia puede recordar a un episodio de calima, en esta ocasión buena parte de la turbiedad está relacionada con el humo transportado a larga distancia por las corrientes atmosféricas, apuntan desde el cuerpo de bomberos. Este fenómeno permite que las partículas generadas por incendios situados a cientos de kilómetros sean perceptibles tanto por el olor como por la reducción de la visibilidad.
La situación se produce apenas justo el día que ha quedado controlado el incendio forestal de Cerro Muriano, que recorrió un perímetro aproximado de 200 hectáreas. No obstante, el humo observado este domingo sobre la capital procede principalmente de los grandes incendios del centro peninsular y no de ese fuego ya controlado.











