Una familia británica decidió viajar a Gran Canaria en pleno periodo lectivo, asumir una multa de 480 libras por la ausencia escolar de sus hijos y, aun así, ahorrar alrededor de 2.500 libras frente al precio que habría pagado durante las vacaciones oficiales.
La protagonista de la historia es Charlotte Crouch, una madre de 36 años residente en Exeter, en el condado inglés de Devon. Ella y su marido llevaron a sus cuatro hijos a la isla para celebrar el 25 aniversario de boda de su padre y su madrastra, que renovaron sus votos el pasado 1 de junio, según ha informado el medio británico The Daily Mail.
La familia sabía que podía ser sancionada, pero hizo cuentas antes de reservar. Incluso sumando la multa, el viaje continuaba siendo mucho más barato.
“Para nosotros era evidente”
Charlotte explicó que viajar fuera de las vacaciones escolares les permitió reducir el coste del viaje en unas 2.500 libras.
La pareja recibió posteriormente una sanción total de 480 libras por la ausencia no autorizada de tres de sus hijos. Según su relato, habían informado previamente al centro educativo de que los menores faltarían durante cinco días.
La madre aseguró que no se arrepiente y defendió que la decisión tenía sentido desde el punto de vista económico.
También explicó que su marido trabaja en el sector agrícola, lo que dificulta organizar vacaciones familiares durante agosto.
Una celebración que no querían perderse
El viaje tenía un componente especialmente emotivo. El padre y la madrastra de Charlotte celebraban sus bodas de plata con una renovación de votos en Gran Canaria.
La mujer sostuvo que habría sido muy doloroso que sus hijos se perdieran un acontecimiento familiar de esa importancia.
También defendió que las vacaciones tuvieron una dimensión educativa. Según explicó, los menores aprendieron a nadar y participaron en una excursión para observar delfines en libertad.
Charlotte añadió que no habría tomado la misma decisión si sus hijos estuvieran afrontando exámenes decisivos o una etapa académica especialmente importante.
Las multas por faltar al colegio en Reino Unido
Las autoridades locales británicas pueden imponer multas cuando un alumno falta al colegio sin autorización, incluidas las ausencias para realizar viajes familiares durante el curso.
La sanción puede alcanzar las 80 libras por progenitor y por menor. Si no se abona dentro del plazo establecido, la cantidad puede duplicarse y, en determinados casos, derivar en acciones judiciales.
El Consejo del Condado de Devon evitó pronunciarse sobre este caso concreto, pero recordó que los colegios solo pueden autorizar ausencias durante el periodo lectivo en circunstancias excepcionales.
Las vacaciones familiares, según las directrices educativas británicas, no suelen considerarse una causa excepcional.
El ahorro que alimenta el debate
El caso ha reabierto una discusión cada vez más frecuente en Reino Unido: algunas familias consideran que las diferencias de precio entre el periodo escolar y las vacaciones oficiales son tan elevadas que compensa asumir la multa.
Para Charlotte y su marido, las cuentas fueron claras. Pagaron 480 libras de sanción, pero evitaron un sobrecoste estimado de 2.500 libras.









