La nueva versión del monoplaza de Aston Martin AMR26-B, que se ha estrenado este fin de semana en Hungría, ha convencido tanto a su creador, Adrian Newey, como a Fernando Alonso.
El primero calificó de “inicio prometedor” el debut del coche en la primera jornada del GP de Hungría, mientras que el segundo se bajó del coche con una sonrisa.
Y aunque es cierto que las 16 mejoras que incorpora esta nueva especificación no han permitido una gran mejora en cuanto a posiciones en parrilla, las sensaciones al volante fueron bastante buenas y la distancia en cuanto a tiempos se ha reducido, a la espera del motor Honda, que llegará tras el parón veraniego.
«Ha ido bien. Creo que, en general, hemos obtenido lo que esperábamos en cuanto a las cifras y a la correlación, lo cual es, obviamente, muy positivo de cara al futuro, tanto para las futuras actualizaciones de este año, como para el coche de 2027«, lanzó Fernando, que cada vez parece más cerca de anunciar su renovación.
«Aún nos queda un largo camino por recorrer, obviamente al haber empezado tan atrás, pero este es el primer paso de lo que esperamos que sean muchos más», dijo ante las cámaras de la F1.
«Tenemos que analizar más a fondo los datos y comparar un poco los resultados, pero no creo que haya grandes sorpresas ni que tengamos un déficit importante en las curvas respecto a la parte alta de la zona media, que es, evidentemente, nuestro primer objetivo: situarnos en la parte alta de la zona media. Y creo que en las curvas estamos a ese ritmo, así que solo tenemos que seguir trabajando», advirtió el bicampeón, que cerró su balance con un mensaje a Honda.
«Obviamente, aún nos quedan algunos pasos por dar para situarnos en lo más alto en cuanto al chasis y también en cuanto al motor. Así que, como he dicho, es la primera de muchas, pero creo que hay un ambiente muy positivo en el equipo, sabiendo que estamos cumpliendo con lo que esperábamos».










