Un Mundial es tan gigantesco y tan excepcional, apenas uno cada cuatro años, que lo absorbe todo. No digamos ya si, como ha sido el caso, España llega hasta las últimas rondas y, de remate, gana el título. Hasta los grandes clubs como el Barça y el Real Madrid pasan a un discretísimo segundo plano cuando la competición mundialista se calienta. Y sus protagonistas, para qué engañarnos, lo agradecen.
Cualquier otro verano, el regreso de José Mourinho al Real Madrid habría concitado una atención desproporcionada por parte de aficionados y medios de comunicación, navegando entre el morbo de unos y la ilusión de otros. Sin embargo, el entrenador portugués lleva ya un par de semanas trabajando en Valdebebas en completo silencio. Hasta este viernes, cuando el club ha abierto las puertas de la Ciudad Deportiva a la prensa durante un rato para un partidillo de entrenamiento contra el Alcorcón de Primera RFEF, ni siquiera había sido público su regreso a los mandos blancos, más allá de las comunicaciones de la entidad.
Mourinho ultima su documental
Y es que Mou ni siquiera ha sido presentado como nuevo entrenador blanco. Se preveía que la puesta de largo oficial se produjera la semana pasada, pero finalmente se alteraron los planes, cuentan que a petición del propio técnico, que el 11 de agosto estrenará en Netflix el documental que lleva su nombre.
Fotografía del pasado 10 de julio, en la que puede verse al entrenador del Real Madrid, Jose Mourinho (i), con su cuerpo técnico. / Antonio Villalba / EFE
No se descarta, en fin, que Mourinho no se siente delante de un micrófono hasta el 21 de agosto, la víspera de su debut liguero en Cornellà-El Prat frente al Espanyol. De momento, solo se ha pronunciado a través de los medios del club, en declaraciones en las que, por descontado, no dejó ningún titular reseñable. Toca esperar para asistir al estruendo que, atendiendo a su historial en los banquillos, provocará tarde o temprano.
En estas dos primeras semanas, Mou apenas está tomando contacto con una parte muy reducida de la plantilla, debido al Mundial. Al margen de los todavía lesionados Militao, Rodrygo y Mendy, solo ocho jugadores del primer equipo arrancaron la actividad el lunes 13 de julio: Lunin, Trent, Huijsen, Asencio, Carreras, Camavinga, Mastantuono y Gonzalo. Esta semana se han incorporado ya Arda Güler y Valverde, ambos eliminados en la primera fase de la cita mundialista, además de Thiago Pitarch tras ganar el Europeo sub-19 con España.
La falta de efectivos provoca que el Madrid no vaya a salir de Valdebebas en todo el verano para hacer una de las habituales giras veraniegas. Toda la pretemporada se hará en casa, con tres amistosos más confirmados por el momento: frente a la Fiorentina en Austria el 1 de agosto; contra el Ferencváros el 8 de agosto en Budapest; y el Trofeo Teresa Herrera contra el Deportivo el día 12 en Riazor.
Altas y bajas en el Real Madrid
Aunque más que la puesta a punto, en el club blanco preocupa ahora mismo la confección de la plantilla. Tras los fichajes de Konaté, Dumfries, Bernardo Silva y Cucurella (los dos últimos, peticiones expresas del portugués) y el regreso de Endrick, sobran efectivos en la plantilla. De momento solo han salido Carvajal y Alaba tras acabar contrato; Ceballos, rescindido; y Fran García, traspasado al Betis, y hay unos cuantos nombres en la rampa de salida, bien sean traspasados o cedidos, sin descartar que varios de ellos continúen: Asencio, Mendy, Camavinga, Mastantuono, Gonzalo, Endrick…

Marc Cucurella, uno de los cuatro fichajes del Real Madrid de Mourinho. / AFP7 vía Europa Press
En cuanto a las altas, Mourinho recibiría con los brazos abiertos un central y un centrocampista más, pero todo depende de las salidas y de que las oportunidades de mercado sean las adecuadas. Descartado Enzo Fernández a través de un llamativo comunicado oficial, vuelve a resurgir el nombre de Rodri tras su extraordinario Mundial.
En los despachos sigue preocupantemente abierta la carpeta de Vinícius, quien está en su último año de contrato sin que haya un acuerdo de renovación, pese a las reiteradas declaraciones de amor del brasileño al Real Madrid. Y se desvanece la posibilidad de que llegue un galáctico. La oferta de 150 millones de euros por Julián Álvarez fue una mera ‘performance’ y el Bayern no escucha propuestas por el deseado Olise, con quien el club negó contactos en otro sorprendente comunicado oficial. El verano, en todo caso, apunta a ser largo en Valdebebas.
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