Miquel Travé se ha consagrado en la élite absoluta del piragüismo mundial. El palista ilerdense tocó el cielo en Estados Unidos tras firmar una bajada antológica para colgarse la medalla de oro en la categoría de C1 del Campeonato del Mundo de piragüismo eslalon y kayak cross. El canal del recinto RIVERSPORT de Oklahoma fue testigo de una exhibición de precisión y velocidad por parte del piragüista español, que sigue sumando éxitos internacionales a su palmarés.
Una bajada perfecta desde el décimo puesto
El camino hacia la gloria no estuvo exento de tensión. El ilerdense, de 26 años, accedió a la gran final con el décimo mejor tiempo (93.19), empatado con el francés Yohann Senechault y arrastrando una penalización de dos segundos por tocar una puerta. Al haber entrado por los pelos en la lucha por las medallas, Travé contaba únicamente con la referencia inicial del italiano Flavio Micozzi (91.36) a la hora de afrontar su intento decisivo.
Sin embargo, la presión no hizo mella en el deportista catalán. Travé completó un recorrido perfecto, dominando el canal con maestría y limando cada trazada sin rozar una sola puerta. Su crono final de 88.28 segundos certificaba la gesta. Consciente del tiempazo que acababa de firmar, el propio palista no pudo contener la emoción al cruzar la meta y celebró su actuación gritando «¡Vamos!» nada más concluir.
Fiesta en las aguas bravas y segundo metal español
La incertidumbre duró hasta el último suspiro, pero ninguno de los rivales posteriores logró superar el registro fijado por el español. Con la confirmación del título mundial, la delegación española desató la euforia e hizo cumplir la tradición arrojando al nuevo campeón a las aguas bravas del recinto estadounidense.
Este oro ratifica el momento dulce que atraviesa Travé, quien ya se proclamó campeón de Europa de canoa individual en Vaires-sur-Marne (Francia) en 2025. Además, el ilerdense ha demostrado una versatilidad única al ser el único integrante del equipo español en competir tanto en C1 como en K1, disciplina donde obtuvo un meritorio sexto puesto.
El triunfo de Miquel Travé supone la segunda medalla para la delegación española en la cita internacional de Oklahoma. El primer éxito llegó el pasado lunes durante la jornada inaugural, cuando el segoviano David Llorente conquistó la medalla de bronce en la prueba de contrarreloj individual de kayak cross. Llorente paró el reloj en 46.98 segundos, quedando a tan solo 44 décimas del británico Joseph Clarke —ganador del oro— y a 28 del checo Jakub Krejci, que se adjudicó la plata.










