Máxima preocupación en la localidad abulense de Navaluenga, hasta donde han llegado las llamas del incendio forestal de Burgohondo que en estos momentos están en nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial.
El alcalde de Navaluenga, Armando García, ha explicado en Cope, que en estos momentos hay un flanco “bastante activo” a poco más de 2 kilómetros del casco urbano. Se trata de una zona de alta montaña y muy difícil acceso que están intentando refrescar con medios aéreos para que las cuadrillas terrertres puedan entrar a actúar, puesto que es una zona inaccesible para vehículos pesados.
Desde las cuatro de la mañana se ha sumado a las labores de extinción la Unidad Militar de Emergencias que está intentando abrir zonas de acceso a un fuego que según el alcalde de Navaluenga “esta complicado y complejo”.
evacuados en burgohondo
Más tranquila está la situación en Burgohondo, Francisco Hernández, donde se iniciaron las llamas. El alcalde de la localidad se ha mostrado optimista con la situación, pese a que anoche hubo que evacuar a 100 personas de la zona de Puente Nueva y Matalaceña, que fueron reubicados en el Polideportivo del municipio.
Francisco Hernández, alcalde Burgohondo
El alcalde confía en que las personas evacuadas puedan volver a sus casas a lo largo del día de hoy.
Por el momento se desconoce el origen de este fuego que está asolando a Navaluenga y Burgohondo. También la superficie afectada, que el alcalde de Burgohondo estima que pueda ser de unas 500 hectáreas.
Inicio del fuego
El fuego comenzó ayer jueves en torno a la una de la tarde por motivos que aún se desconocen y poco a poco fue subiendo de nivel, hasta alcanzar el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial a las diez y media de la noche por grave riesgo para la población y bienes no forestales y poder peligrar masas arboladas de más de 300 hectáreas.
A esa hora trabajan en las labores de extinción 32 medios, a los que de madrugada se sumó en Navaluenga la Unidad Militar de Emergencias que llegó a la localidad abulense en torno a las 04.00 horas.
Ayer un miembro del operativo de extinción sufrió heridas en una pierna y tuvo que ser atendido en el centro de salud de Burgohondo.
En cuanto a los niños que están participando en el campamento de Venero Claro, por decisión de la organización fueron trasladados a las instalaciones de Kerbest en El Oso, como medida de prevención.














