Orientarse en Alicante puede resultar difícil a quien aspire a hacerlo en valenciano. En vez del «carrer de Rincoleon» (nombre correcto en la lengua vernácula) se encontrarán con la calle del «Racó del Lleó», traducción literal e imprecisa de Rincón de León. Tampoco podrán hallar fácilmente el «carrer d’Amadeu de Savoia» porque en su lugar se toparán con el de «Amadeu Desaboia». Del mismo modo, quienes quieran acudir a la calle de la Dorada guiándose por su rótulo en valenciano no podrán encontrar ninguno de los nombres por los que se conoce a este pez: no existe el «carrer de la Daurada» ni el de «la Orada». La placa ubicada en esta zona del Cabo de la Huerta indica que la vía recibe el nombre de «carrer de la Dourada», una palabra que ni siquiera existe, salvo en gallego.
En otros casos, aunque la intención de traducir al valenciano el nombre de la calle en cuestión fue buena, el resultado dejó mucho que desear. Al bailarín José Espedero lo «rebautizaron» como «ballarín» en vez de «ballarí», sin ene, que habría sido lo correcto. Algo parecido debió ocurrir con el Stanbrook el buque carbonero británico que, con el capitán Archibald Dickson al mando, consiguió evacuar a más de 3.000 refugiados republicanos desde el puerto de Alicante, el 28 de marzo de 1939, en una de las mayores hazañas humanitarias de la Guerra Civil Española. En este caso, la calle «del buque Stanbrook» se tradujo como el «carrer del Vaixel Stanbrook», obviando que «vaixell» se escribe con «ll» al final.
Algunos rótulos incluso cuentan con errores por partida doble. Es el caso de la calle de la «Llotja dels Caballers», en la que solo se acierta en la contracción «dels» porque «Llotja» debería ser «Llonja» y «Cavallers», en valenciano, se escribe con uve. Además, la calle «Monóver» cuenta con la tilde cerrada en vez de abierta; a la de «Moncada» le falta una «t»; al «carrer de Rabasa», una «s»; el de «Sant Bartomeu» debería ser de «Bertomeu»… Así, hasta alcanzar los 150 rótulos equivocados.
Más allá de los errores de traducción, algunos personajes ilustres no debieron de serlo tanto como para que su nombre trascendiera correctamente al callejero alicantino. Es el caso de Vicente Aleixandre, el ilustre poeta de la generación del 27 que fue reconocido con el premio Nobel de Literatura en el año 1977. Pese al valor de su obra, las placas que ilustran su vía, en la zona de Benisaudet, hacen alusión a «Vicente Alexandre», sin la «i» que incluye su apellido. Un error que persiste no solo en los rótulos de la vía pública, sino en la guía urbana y el padrón municipal.
El caso más reciente de este tipo de «gazapos» callejeros lo experimentó la familia del prestigioso ingeniero alicantino Florentino Regalado, quien da nombre a la pasarela que cruza la avenida de Dénia conectando el entorno del MARQ con La Goteta. En el acto de inauguración, celebrado hace apenas unas semanas, el alcalde descubrió (para su propia sorpresa y la de los presentes) la placa dedicada al «Ingeniero Florentino Regaldo», también con una letra de menos.
Todas estas circunstancias contravienen lo determinado por la guía «Criterios para la fijación de la toponimia valenciana», publicada por la Acadèmia Valenciana de la Llengua, en la que se establecen criterios como que el nombre de monarcas, emperadores, papas o santos se debe traducir al valenciano, dando lugar al «carrer de Sant Ferran», en la calle de San Fernando, por ejemplo.
Entre los errores más habituales en las placas de la ciudad, destaca la traducción incompleta de la vía, sustituyendo únicamente la palabra calle por «carrer» y manteniendo el resto de la nomenclatura en castellano. También es frecuente la existencia de faltas de ortografía a la hora de aplicar la traducción o la ausencia de nombres bíblicos, mitológicos o literarios que, según la Acadèmia Valenciana de la Llengua, deberían adaptarse .
Ante esta situación del callejero de la ciudad, Esquerra Unida planteó una propuesta de declaración institucional al último pleno, por la que pretendía acordar la necesidad de corregir los rótulos que contenían errores en valenciano y actualizar la guía urbana de Alicante, incluyendo información bilingüe. La petición, sin embargo, fue rechazada con los votos en contra del PP y de Vox.
«La guía urbana oficial de Alicante no incorpora las denominaciones en castellano y valenciano, la herramienta municipal de consulta pública funciona como si Alicante fuera una ciudad monolingüe. No pedimos nada extraordinario, solo que se cumpla la normativa vigente: tanto el Estatuto de Autonomía como la ordenanza municipal», indicó el portavoz progresista Manolo Copé.
En cambio, Vox rechazó la exposición de EU porque «es un ejemplo de batalla cultural de la extrema izquierda». El portavoz adjunto de los ultras, Mario Ortolá, señaló que el objetivo de los rótulos de las calles es «informativo» y que la mejor forma de hacerlo es «en español» porque «el valenciano es minoritario». Por su parte, la concejala de Estadística del PP, Lidia López, afirmó que «el callejero oficial está aprobado tanto en castellano como en valenciano», pese a los más de 150 errores existentes en la actualidad.
Suscríbete para seguir leyendo













