Aena ha anunciado una inversión de 153,4 millones de euros para la remodelación integral de la terminal T2 del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, un proyecto que se extenderá hasta 2031. La directora de la infraestructura, Eva Valenzuela, ha reivindicado en rueda de prensa que “son actuaciones muy importantes”, llegando a compararlas con las que se realizaron con motivo de los Juegos Olímpicos. El proyecto incluye la renovación de los espacios interiores y exteriores, la reapertura e integración del módulo A y la ampliación de la zona previa a los controles de seguridad, además de una nueva puerta de entrada y la reorganización de los viales y los recorridos para peatones. La actuación no prevé ampliar la capacidad de las instalaciones y se compatibilizará con la operativa habitual del aeropuerto.
Son actuaciones muy importantes»
“La idea de esta actuación es, conservando la identidad arquitectónica, dar un hilo conductor y coser todas estas piezas que se han ido desarrollando en las diferentes etapas”, ha explicado Valenzuela. La directora también ha detallado que algunas de las actuaciones ya están en marcha, como el cambio de escaleras y puertas mecánicas, lo que marca el inicio de esta ambiciosa modernización.
Un proyecto dividido en cuatro fases
Las inversiones se dividen en cuatro proyectos clave. Tres de ellos todavía están pendientes de licitación: la renovación de los elementos electromecánicos por 10,7 millones de euros, la adecuación del sistema de inspección de equipajes de bodega por 20,3 millones y un conjunto de actuaciones de mejora de la terminal valoradas en 68,1 millones. Por el contrario, el proyecto de adecuación de la terminal, con un presupuesto de 53,9 millones, ya está adjudicado y las obras comenzarán el próximo mes de noviembre.
En líneas generales, los trabajos se centrarán en renovar elementos y reformar diferentes espacios de la terminal. Se modificarán pavimentos, techos, revestimientos, iluminación, mobiliario y señalización. Además, se recuperarán nuevos usos para el pasillo central interior, conocido popularmente como la Rambla de la T2.
Más espacio operativo y mejor movilidad
Una de las intervenciones principales será la reapertura del módulo A, una zona que actualmente solo se utiliza para llegadas. Este espacio se reincorporará a la operativa habitual de la T2 y, aunque no aumentará la capacidad total de la terminal, sí incrementará el potencial de facturación. La T2 aglutina el 35% del volumen total del Aeropuerto de Barcelona, lo que se traduce en unos 20 millones de pasajeros anuales.
Aena activa la gran transformación de la T2 del Aeropuerto de El Prat
Conservando la identidad arquitectónica, dar un hilo conductor y coser todas las piezas»
En materia de movilidad, la reforma contempla integrar los accesos de las estaciones de metro y de la futura R-Aeroport con los recorridos de la terminal, como el módulo A. También se modernizarán los ascensores y otros elementos electromecánicos, y se instalarán nuevos sistemas de señalización e información para guiar a los viajeros de forma más eficiente.
La reordenación de los accesos ferroviarios permitirá ampliar el espacio de espera antes de los controles de seguridad. Estos incorporarán más filtros que permiten mantener los líquidos y los dispositivos electrònics dentro del equipaje de mano. Según ha explicado Valenzuela, este punto es precisamente el “cuello de botella” de la terminal, por lo que su mejora será clave para hacer la infraestructura más accesible. El nuevo voladizo que se construirá será fundamental para ganar este espacio.
Nueva fachada y el futuro del mural de Miró
El proyecto también renovará la fachada de la T2B, “manteniendo la identidad” pero con un “aire totalmente renovado”, en palabras de la directora. Para ello, se emplearán nuevos materiales “mejores” para la eficiencia energética. El espacio exterior también se reorganizará con nuevos viales, itinerarios para peatones, zonas verdes, un carril bici y la instalación de puntos de recarga eléctrica, además de la apertura del aparcamiento exterior frente a la T2A.
Al ser preguntada por el mural de Miró, Valenzuela ha explicado que su traslado no se incluye dentro de este presupuesto. La voluntad es moverlo a la T1 y, actualmente, hay técnicos especialistas “analizando la viabilidad de cómo se debería hacer este traslado”. Esta delicada operación se gestionará como un proyecto independiente para garantizar su correcta ejecución.













