Durante años, la conducción autónoma ha sido una de esas tecnologías que parecía estar siempre a unos años de distancia. Hoy, ese futuro empieza a circular en escenarios reales. Desde este mes de julio, la movilidad autónoma ha comenzado a ser una realidad en Madrid. En el interior de Mercamadrid, Alsa ya opera el primer autobús sin conductor y a demanda que opera con viajeros en España: un vehículo 100 % eléctrico capaz de transportar trabajadores y visitantes sin intervención durante el recorrido y que, en parte de la jornada, solo funciona cuando los propios usuarios solicitan su servicio.
Su puesta en marcha forma parte de MobilitiesForEU, un proyecto europeo liderado por el Ayuntamiento de Madrid, a través de su Oficina Digital, y Mercamadrid, en colaboración con Alsa. El vehículo incorpora algunas de las tecnologías más avanzadas en movilidad conectada, conducción autónoma y cero emisiones (CCAM), fruto de dos años de investigación de los equipos de Ingeniería, Innovación y Digitalización de Alsa junto a la Oficina Digital de la ciudad de Madrid y el fabricante del vehículo Otokar.
El autobús opera con un nivel SAE 4+ de conducción autónoma, lo que le permite realizar el recorrido y tomar decisiones de forma autónoma, aunque todavía cuenta con un operador a bordo encargado de supervisar el servicio. El siguiente paso será avanzar hacia el control remoto del vehículo desde un centro de operaciones situado fuera del recinto.
Pero este proyecto va mucho más allá de incorporar un autobús sin conductor. Su carácter pionero reside en tres elementos que, hasta ahora, no se habían combinado en un servicio regular abierto al público: un vehículo de gran capacidad —más de 30 plazas, frente a las pequeñas lanzaderas autónomas utilizadas hasta la fecha—, su funcionamiento en un entorno de alta complejidad operativa como Mercamadrid, por el que cada día circulan miles de personas y vehículos, y la incorporación de un sistema de transporte a demanda que adapta el recorrido en función de las solicitudes realizadas por los propios usuarios.
Parada del autobús autónomo de Alsa en Mercamadrid. / Alsa
El autobús ya no espera a los viajeros
Durante décadas, el transporte público apenas ha cambiado su forma de funcionar: rutas y horarios fijos, y los ciudadanos adaptando sus desplazamientos a ellos. Pero ahora esta lógica está cambiando El autobús autónomo de Mercamadrid opera como una línea convencional durante las horas de mayor actividad —entre las 4.30 y las 9.00 de la mañana—, cuando miles de trabajadores acceden al recinto. Pero, cuando la demanda baja, el servicio cambia por completo: los propios usuarios deben solicitar su servicio desde una aplicación móvil. El sistema agrupa las peticiones, calcula el recorrido más eficiente y envía automáticamente la ruta al vehículo, que la ejecuta de forma autónoma.
No es casualidad que esta tecnología se esté probando precisamente en Mercamadrid. La mayor plataforma logística de España constituye un entorno especialmente exigente para poner a prueba la conducción autónoma: cada día trabajan allí cerca de 9.000 personas, acceden unas 20.000 y circulan alrededor de 15.000 vehículos entre camiones, furgonetas y turismos. A pesar de tratarse de un circuito cerrado o un entorno controlado, el proyecto demuestra cómo este tipo de soluciones pueden desenvolverse en condiciones reales de tráfico, compartiendo espacio con peatones y una circulación intensa.
Con esta iniciativa, Alsa da continuidad a la operación del primer vehículo autónomo tipo ‘shuttle’ que la compañía opera desde 2020 en la Universidad Autónoma de Madrid, un recorrido por el interior del campus integrado en las líneas regulares del Consorcio Regional de Transportes de Madrid. Asimismo, la puesta en marcha de este proyecto supone un nuevo impulso en la estrategia de la compañía en el desarrollo e implementación de soluciones de movilidad innovadoras y sostenibles en el marco de la colaboración público-privada.

Interior del autobús autónomo de Alsa. / Alsa
Soluciones de movilidad sostenible
El autobús autónomo de Mercamadrid forma parte de MobilitiesForEU, un proyecto financiado por el programa europeo Horizon Europe que busca acelerar el desarrollo de nuevas soluciones de movilidad sostenible mediante su prueba en entornos reales. Más que experimentar con tecnologías en un laboratorio, el objetivo es comprobar cómo pueden integrarse en la vida cotidiana vehículos autónomos, infraestructuras conectadas, redes energéticas inteligentes y sistemas de transporte de cero emisiones.
Madrid es uno de los principales escenarios de este proyecto europeo. Bajo la coordinación de la Oficina Digital del Ayuntamiento, la ciudad acogerá cinco pilotos que reúnen once soluciones innovadoras relacionadas con la movilidad del futuro, desde vehículos autónomos para el transporte de personas y mercancías hasta redes inteligentes de energía, sistemas de recarga avanzados e iniciativas basadas en hidrógeno verde. El autobús autónomo operado por Alsa en Mercamadrid es uno de esos demostradores y representa uno de los proyectos más avanzados del programa.










