La Consejería de Agricultura de Murcia ha confirmado que todas las pruebas para detectar la clorosis nervial amarilla de los cítricos realizadas hasta la fecha en plantas de viveros de la Región han dado un resultado negativo. Desde finales de 2025, el Servicio de Sanidad Vegetal ha analizado un total de 560 muestras, de las cuales 360 se recogieron entre noviembre y diciembre del año pasado, y las 200 restantes, desde enero de este año.
Lo ha dicho el director general de Agricultura, Ganadería y Pesca, Francisco González Zapater, durante una visita a un vivero de cítricos en Águilas. La visita tenía como objetivo supervisar los trabajos de toma de muestras que forman parte del plan especial de vigilancia puesto en marcha por el Ejecutivo autonómico.
Vigilancia intensificada
El Gobierno regional mantiene una vigilancia fitosanitaria intensificada en los viveros de cítricos para garantizar la sanidad del material vegetal y evitar la propagación del virus. Según González Zapater, el material producido en la comunidad «ofrece plenas garantías sanitarias gracias al compromiso de los viveristas y al exhaustivo trabajo de control que desarrolla la Administración regional».
El plan de vigilancia se reforzó el pasado mes de abril, tras detectarse en la Región los primeros casos de esta enfermedad en plantaciones con material vegetal de otras comunidades autónomas. El director general ha insistido en que todos los positivos detectados hasta ahora en nuevas plantaciones corresponden a material foráneo, y los ejemplares localizados en centros de jardinería han sido inmovilizados y destruidos de forma inmediata.
Producción local pionera y segura
Los controles se aplican tanto a las plantas destinadas a la comercialización como a los campos de plantas madre de donde proceden las yemas y semillas. Este proceso garantiza la trazabilidad y la seguridad del material certificado. La Región de Murcia cuenta con dos viveros inscritos que producen anualmente cerca de 400.000 plantones certificados, con un valor económico que se aproxima a los tres millones de euros.
González Zapater ha destacado que los viveros murcianos fueron pioneros en la producción de material certificado en sustrato inerte y bajo abrigo. Este sistema, según ha explicado, proporciona mayores garantías fitosanitarias y una mejor calidad de las plantas.













