El paso de Rubén Sobrino (34 años, actualmente sin equipo) por el Valencia CF duró dos años y medio en los que apenas jugó 35 partidos oficiales entre cesiones y largos periodos en el ostracismo. De hecho, ya desde el verano de 2019, solo media temporada después de haber sido contratado en el mercado de enero. Ahora, en una entrevista en ‘Offsider’, el delantero repasa entre otras cuestiones cómo vivió su periplo por Mestalla, admitiendo que aterrizó en un escenario muy complicado tanto a nivel deportivo como institucional. Además, no vino en las mejores condiciones.
«¡Buff, era el Valencia CF! No me quería ir del Alavés, pero te quiere Marcelino y el Valencia… Y me dije, hayque ir como sea, sí, sí. Ellos querían un jugador que no fuese estrellita después de Batshuayi. Me daba igual que fuese mal el equipo, fue una gran opción para mí. Yo que jugaba al ‘Ultimate Team’ del FIFA con Marcelino… pero llegué con las analíticas mal, y la presión… me costó. Había mucho nivel. Gameiro, Rodrigo Moreno, Mina, luego Maxi Gómez», relata en el podcast. El futbolista de Ciudad Real, ex del Manchester City y ex de la cantera del Real Madrid, cuenta como confiaba por entonces, incluso, en hacer «una buena temporada» e ir con la «selección española».
De ídolo en el FIFA a descarte de verano
Sin embargo, el ‘feeling’ con el entrenador, al que idolatraba jugando en la videoconsola, se iría transformando al ver que no se ganaba su confianza sobre el terreno de juego y su protagonismo iba decayendo. «Mis agentes me decían que con lo que costaba estar en un club como el Valencia CF me quedase igualmente, que podía venir otro entrenador. Yo me quedo», explica. Ese verano de 2019, el plan de Marcelino y Mateu Alemany pasaba por reforzar el equipo para volver a competir en la Champions y LaLiga.
Al inicio de la pretemporada, el técnico habló con los descartes, entre los que estaba Sobrino y también Álvaro Medrán, entre otros, y les pidió que encontrasen un nuevo destino para disponer de más minutos de juego. «Nos cogió y nos dijo que no entendía que no nos fuésemos. Se cerró el mercado y yo le dijo: ‘míster, voy a estar, tengo muchas ganas, puedo aprender más contigo, él se había portado siempre bien conmigo. Ese verano no me quería a mí, quería traer a Benzema», argumenta con ironía en referencia a los deseos de reforzar el ataque con alguien más contrastado y mayor capacidad goleadora.
El fichaje para la delantera fue el uruguayo Maxi Gómez, que aterrizó tras dos exitosas campañas con el Celta de Vigo y el interés de conjuntos de la Premier League. Fichó por el Valencia a cambio de 30 millones de euros, en los que se incluía el traspaso de Santi Mina al club celeste. No obstante, a la postre, Marcelino se marchó despedido por Lim a inicios de septiembre de 2019 y Sobrino, tal y como le aconsejaron, resistió para quedarse en la primera plantilla.
El consejo del exmadridista Cheryshev
«El entrenador con Lim estaba en un tira y afloja y mi agente me dijo: ‘quédate, que a Marcelino igual lo echan'», dice el atacante, que también recordó la enorme exigencia que sintió en torno al Valencia: «Cheryshev me dijo que me quitara Twitter porque te van a matar. Aquí para ellos es como si fuese el Madrid».












