Más plantones a la comisión que investiga el escándalo de Les Naus en Alicante, y no de cualquiera. Nayma Beldjilali, la concejala del área que advirtió de posibles irregularidades (Patrimonio); Manuel Villar, vicealcalde y presidente de la propia comisión; y los también ediles populares Carlos de Juan (Vivienda) y Antonio Peral (Urbanismo) se niegan a comparecer ante el órgano municipal.
Con poco más de una hora de antelación y sin dar motivo alguno. Así ha sido la excusa de Nayma Beldjilali para no acudir a la reunión de la comisión prevista para este lunes: “Por el presente comunico que, habiendo sido citada para la sesión de hoy, día 6 de julio a las 11:30 horas, no voy a comparecer”, se ha limitado a señalar la edil popular.
El testimonio de Beldjilali, que evita frecuentemente aportar detalles sobre su papel en la gestión del escándalo y responder a preguntas de los medios de comunicación, habría resultado clave: ella fue la primera en conocer (de mano de la jefa de servicio de Patrimonio) que había posibles conflictos de interés en la lista de adjudicatarios del residencial Les Naus.
Además, desde que la concejala del PP fue conocedora de lo ocurrido y hasta que, según su propia versión, se enteró el alcalde, Luis Barcala, pasaron 12 días. Un “hueco” en blanco que ninguno de los dos ha querido explicar por ahora.
Villar planta a la comisión que él preside
Más todavía que Beldjilali se ha esperado el vicealcalde, Manuel Villar, para anunciar su intención de no comparecer. El número dos de Luis Barcala lo ha hecho con la sesión ya empezada: «No tenía mucho sentido que me enviara un correo a mí mismo», ha anunciado, para sorpresa e indignación del resto de grupos.
Pese a que el edil popular aseguró hace aproximadamente un mes que sí tenía intención de comparecer ante el órgano que él mismo dirige, Villar se ha negado a explicar a qué se debe su cambio de postura. En la misma línea, tampoco ha aportado motivo alguno para justificar la negativa a someterse a las preguntas de los grupos municipales.
Como consecuencia del «plantón» de los cuatro concejales del PP a comparecer en la sesión, la izquierda en bloque (el PSOE, Compromís y Esquerra Unida) ha solicitado la dimisión de Manuel Villar como presidente del órgano. Una solicitud que ha sido «respaldada» (en cierto modo) por la portavoz de Vox, Carmen Robledillo, quien ha asegurado que no se opondría a un hipotético relevo.
Al respecto, Villar ha rechazado la petición: «No voy a cesar como presidente, entre otras cosas porque los primeros que desvirtuaron la comisión fueron los exconcejales de la izquierda», ha replicado, reprochando la ausencia de Gabriel Echávarri, Natxo Bellido y Sofía Morales. «Cada uno tiene que manejar sus tiempos», ha añadido el vicealcalde, en la misma línea de lo manifestado este viernes por su portavoz, Cristina Cutanda, cuando pidió «dejar trabajar a la Justicia».
¿Y el alcalde?
En el turno de ruegos y preguntas, de nuevo la izquierda en bloque ha solicitado la celebración de una sesión urgente para la comparecencia del alcalde, Luis Barcala, después de que su exedil Toni Gallego reconociera que conocía la situación de Rocío desde julio de 2024. Una solicitud a la que se ha adherido el grupo Vox, anunciando su voto favorable.
«Le prerrogativa de convocar comisiones está en manos del presidente. Al margen de las votaciones no hay inconveniente en la convocatoria«, ha respondido Villar. No obstante, ha solicitado que la sesión se fije después de la comparecencia de Toni Gallego en el órgano municipal, prevista para el 20 de julio.
Finalmente, la hipotética comparecencia del alcalde se ha programado para el viernes 24 de julio, sin que el gobierno popular haya aclarado si el regidor tiene intención de acudir (como anunció en un primer momento) o si, al igual que Villar y el resto de sus concejales, terminará declinando la invitación.
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