«Pescaderas», de Alfredo Aguado, es uno de los cuadros más emblemáticos del patrimonio artístico del Ayuntamiento de Avilés. Acaba de abandonar temporalmente su ubicación habitual —el salón de Plenos del edificio consistorial— para instalarse, hasta el próximo 4 de octubre, en las paredes de la sala Sabadell Herrero de Oviedo, escenario de una de las grandes citas culturales del verano en Asturias: la exposición «Madre Asturias. De la España Negra al Arte de Avanzada», organizada por la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte en colaboración con Banco Sabadell.
«Pescaderas», de Alfredo Aguado / Cedida a LNE
La muestra, a la que se ha sumado la obra del pintor avilesino, reúne 59 obras de 37 artistas con un objetivo común: recorrer más de siglo y medio de historia del arte asturiano y mostrar cómo la creación artística ha contribuido a construir la identidad de la comunidad.
El Ayuntamiento de Avilés participa en esta ambiciosa exposición con una de las joyas de su colección pública: un óleo sobre lienzo de 125 por 89 centímetros que el propio Aguado donó en su día al Consistorio y que desde entonces forma parte de su patrimonio artístico.
La figura de Alfredo Aguado sigue envuelta en la aureola de una promesa truncada. Nacido en Avilés el 11 de enero de 1905, el joven artista destacó muy pronto por su talento, hasta el punto de que el Ayuntamiento le concedió una beca para continuar su formación en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Sin embargo, las dificultades económicas marcaron aquellos años. La pensión municipal apenas le permitía subsistir y tuvo que completar sus ingresos con trabajos ocasionales en un taller de restauración pictórica.
El escritor y biógrafo Constantino Suárez «Españolito» dejó un elocuente retrato de aquella etapa. Recordó que Aguado soportó «grandes privaciones» con una resignación admirable y que, cuando parecía empezar a abrirse camino, «le fallaron la beca y la salud», lo que le obligó a regresar a Avilés. Enfermo de tuberculosis, falleció en el Hospital de Oviedo en 1930, cuando apenas contaba 25 años, sin haber podido culminar unos estudios que apuntaban a una brillante trayectoria.
Comisariada por el crítico de arte Luis Feás, la exposición reúne además obras de Darío de Regoyos, Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Ventura Álvarez Sala, Antón y Mariano Moré, junto a carteles de la Guerra Civil y piezas dedicadas a la minería, el mundo rural y la industrialización. La muestra permanecerá abierta de lunes a sábado, en horario de mañana y tarde, y los domingos y festivos por la mañana, con cierre los martes.
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