hacer deporte o viajar estando de baja laboral puede ser motivo de despido disciplinario

No todos saben que un simple gesto como hacer deporte o realizar un viaje durante una baja laboral puede tener consecuencias negativas para los trabajadores, llegando incluso a ser motivo de despido disciplinario.

La razón de ello es que si existen conductas que contradicen el diagnóstico médico, el despido disciplinario podría estar justificado.

La conducta del trabajador no debe cuestionar su incapacidad

En este caso, el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores establece que el despido disciplinario se puede aplicar en respuesta a incumplimientos graves de las obligaciones laborales, así como del contrato de trabajo.

A nivel general, la normativa no prohíbe directamente la actividad física o irse de vacaciones. Ahora bien, si la conducta del trabajador cuestiona la veracidad de su incapacidad o retrasa la recuperación, entonces la empresa podría tomar medidas legales.

En vista de ello, son numerosos los juzgados que han confirmado despidos disciplinarios por descubrir conductas contrarias a una situación de incapacidad, ya sean actividades de gran exigencia física o viajes de numerosos días.

La importancia de presentar la documentación necesaria

Sin embargo, no todas las actividades implican un despido inmediato, ya que la normativa también tiene en cuenta las circunstancias en cada caso.

Por ejemplo, si un viaje no tiene efectos negativos sobre la recuperación o no contradice las recomendaciones del médico, entonces no habría problema. A su vez, el trabajador puede realizar actividad física estando de baja, siempre que el médico se la recomiende y no empeore su estado.

Con todo ello, la documentación médica se convierte en un elemento fundamental para evitar problemas legales. Al contrario, si el afectado no es capaz de demostrar la necesidad de estas actividades, entonces la Justicia podría confirmar el despido disciplinario.

Fuente