La OPEP+ ha acordado aumentar su oferta de petróleo a partir de agosto en 188.000 barriles diarios, en lo que supone el quinto incremento mensual consecutivo. La decisión fue tomada este domingo, 5 de julio de 2026, en una reunión telemática de siete países de la alianza: Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán.
El aumento forma parte de la reversión gradual de los recortes voluntarios anunciados en abril de 2023. En aquel momento, varios países decidieron producir menos petróleo para intentar sostener los precios y que el ‘exceso’ de oferta no provocara disminución de los márgenes empresariales. Ahora están devolviendo poco a poco parte de ese crudo al mercado. La propia OPEP señala que este ajuste de 188.000 barriles diarios procede de esas reducciones voluntarias y que se aplicará en agosto.
La medida no significa que el mercado vaya a recibir de golpe 188.000 barriles más en un solo día, sino que esos países elevan su objetivo de bombeo diario. Es decir, autorizan producir más petróleo cada día a partir de agosto. Un “barril diario” es una forma habitual de medir la producción de crudo: indica cuántos barriles se extraen o se ponen a disposición del mercado cada jornada.
La OPEP+ es una alianza que reúne a países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y a otros productores que no pertenecen formalmente a la OPEP, como Rusia. Su objetivo declarado es coordinar parte de la producción mundial de crudo para influir en el equilibrio entre oferta y demanda. Esta cooperación se articula a través de la llamada ‘Declaración de Cooperación’, acordada en 2016 entre la OPEP y productores externos para ayudar a estabilizar el mercado petrolero.
Los siete países volverán a reunirse el próximo 2 de agosto de 2026 para revisar la situación del mercado, el cumplimiento de los compromisos de producción y posibles ajustes futuros.
Un aumento gradual
La subida de agosto continúa una estrategia iniciada meses atrás. En marzo, varios países de la OPEP+ acordaron volver a introducir más crudo en el mercado y revertir el recorte de 1,65 millones de barriles diarios. En abril pactaron un primer aumento de 206.000 barriles diarios y, desde entonces, el grupo ha seguido autorizando incrementos mensuales.
La última reunión de la OPEP sitúa el incremento en 188.000 barriles diarios, igual que en los ajustes más recientes. La alianza insiste, no obstante, en que mantendrá una postura flexible: podrá aumentar, pausar o incluso revertir estos incrementos si cambian las condiciones del mercado.
Para los consumidores, este tipo de decisiones puede tener efectos indirectos en el precio de los carburantes, aunque normalmente no se notan de forma inmediata. El precio final de la gasolina o el diésel depende no solo del crudo, sino también del refino, los impuestos, la distribución, el tipo de cambio y la situación de cada mercado nacional.














