Los desempleados que hayan recibido una herencia pueden ver comprometida su prestación por desempleo. Así lo advierte el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), que establece unos requisitos y límites de renta anuales que, en caso de superarlos, supondría la cancelación del paro.
Recibir esta transmisión patrimonial cambia por completo la situación económica de una persona. Por eso, quienes están cobrando determinadas ayudas públicas deben prestar mucha atención.
Esto se debe a que los subsidios asistenciales del SEPE están condicionados a cumplir un requisito de rentas. Si ese límite deja de cumplirse tras aceptar una herencia, el organismo puede actuar.
El requisito que puede hacer perder el subsidio
Las ayudas asistenciales, como el subsidio para mayores de 52 años o la ayuda familiar, exigen que el beneficiario no supere unos ingresos mensuales equivalentes al 75% del Salario Mínimo Interprofesional. En 2026, ese umbral se sitúa en 915,75 euros al mes.
Cuando una persona acepta una herencia, el SEPE considera que existe un incremento patrimonial. Durante el mes en que se formaliza la aceptación ante notario, el organismo divide el valor recibido entre doce meses para comprobar si se supera ese límite de rentas.
Si el resultado sobrepasa los 915,75 euros mensuales, el subsidio queda suspendido durante ese mes. En muchos casos, la ayuda puede recuperarse siempre que el beneficiario vuelva a cumplir todos los requisitos establecidos.
Sin embargo, la situación cambia si los bienes heredados generan ingresos permanentes. Por ejemplo, alquilar una vivienda heredada o percibir rendimientos que superen el límite de rentas puede provocar la pérdida definitiva del subsidio.
El error que más caro puede salir es no informar al SEPE
Más allá del importe heredado, el principal problema suele aparecer cuando el beneficiario no comunica la herencia al SEPE. La normativa obliga a informar del incremento patrimonial en un plazo máximo de 30 días desde la aceptación de la herencia. Si ese trámite no se realiza, el organismo puede detectar la operación posteriormente mediante el cruce de datos con la Agencia Tributaria.
En ese caso, la consecuencia puede ser mucho más grave que una simple suspensión temporal. El SEPE puede abrir un expediente sancionador, extinguir el subsidio y reclamar la devolución de todas las cantidades cobradas desde la fecha en que se aceptó la herencia.
Fuente: El Día – La Opinión de Tenerife








