Irán establece contactos con compradores de petróleo japoneses en busca de una exención de las sanciones más prolongada

Los productores de petróleo iranís están estableciendo en las últimas semanas contactos con empresas japonesas importadoras de petróleo en busca de una exención más larga del periodo en el que pueden comercial con petróleo y garantías sobre la seguridad de los buques. Estos contactos se enmarcan dentro de la exención temporal de 60 días concedida por EEUU a Irán para realizar ventas de petróleo, que finaliza el 21 de agosto.

Según indicaron a Reuters fuentes del Gobierno de Irán, hasta tres compradores japoneses están considerando posibles compras de crudo iraní, las primeras desde 2019. Sin embargo, un funcionario del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón que supervisa la infraestructura de suministro de combustible ha afirmado no tener conocimiento de tal asunto.

Recordemos que Japón, Corea del Sur, India y los países de la UE dejaron de comprar petróleo iraní cuando las sanciones estadounidenses se endurecieron tras la retirada del presidente estadounidense Donald Trump del acuerdo nuclear con Irán en 2018 y hasta ahora China ha sido el principal comprador de Irán en los últimos años.

COMPLEJA OPERACIÓN

De todas maneras, se trata de una operación compleja ya que, como ha explicado un alto funcionario iraní a Reuters, cualquier acuerdo requeriría que Estados Unidos extendiera la exención actual debido al tiempo de transporte entre Japón e Irán.

El funcionario añadió que los cargamentos se cargarían en la isla de Kharg, en Irán, y utilizarían petroleros operados por Japón. Por otra parte, añadió que la empresa nacional de petróleo de Irán (NIOC) se había acercado a clientes tradicionales, incluido Japón, y les había comunicado que, si se alcanzaba un acuerdo de paz y se levantaban las sanciones, Irán querría que reanudaran sus compras.

NO ES UN PASO SEGURO

Por último,cabe destaca que el Estrecho de Ormuz no es aún un paso seguro, lo que dificultaría estas exportaciones. La agencia de transporte marítimo de la ONU estima que hay unas 80 minas flotantes en la parte central de la vía navegable y un buque portacontenedores fue atacado en el estrecho de Ormuz la semana pasada por fuerzas iraníes.

Esto genera dificultades a los importadores japoneses para conseguir seguros de exportación marítima de mercancías y hace poco probable que genere pedidos por parte de refinerías asiáticas.

Fuente