Oyarzabal castiga y Lamine se divierte

Debutó España en la fase crucial, la que no ofrece margen de error, ofreciendo su mejor versión. Comprometida sin balón, punzante con él y vigorosa en la presión. Oyarzabal dejó dos muescas más en su revólver, Lamine asumió su rol protagonismo y dibujó una sonrisa en la cara de sus compañeros y Olmo ofreció siempre la mejor solución descifrando el partido con su inteligencia táctica. Llegan los de De la Fuente a octavos sin encajar un solo gol y despejando muchas dudas de cara al duelo que les emparejará con el ganador del Portugal-Croacia. Sin llegar al sobresaliente, ofreció un desempeño notable que además confirma la evolución del equipo que recupera crédito y chispa con el paso de los minutos.

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