La dirección de Vox en la provincia de Alicante se mueve con la mirada puesta en el próximo ciclo electoral. Pero estos movimientos no se hacen con transparencia ante la militancia. Así, al menos, lo señalan integrantes de base, inquietos ante la “falta de comunicación” y el “silencio” que, dicen, sufren ante los movimientos del Comité Ejecutivo Provincial (CEP), presidido por Eduardo Gutiérrez de Cabiedes, un navarro aterrizado en Alicante con el que la gran mayoría reconoce “no tener apenas contacto” y con quien INFORMACIÓN se ha intentado poner en contacto sin éxito.
Es la experiencia que comparten muchos militantes desde que el ingeniero industrial accediera al CEP en septiembre de 2024 tras haber militado durante dos décadas en la Unión del Pueblo Navarro y de ocupar cargos destacados en el partido ultra en Navarra, donde solo tienen dos diputados autonómicos. Aunque su papel en la estructura del partido es puesto en duda por muchos, dada su “habitual incomparecencia”, y señalan a Mercedes García, responsable de Organización, procedente de San Vicente del Raspeig y cercana al portavoz en el Ayuntamiento de esta localidad, Adrián García, bien situado en el partido ultra, como la principal encargada de “obedecer órdenes” para llevar a cabo la gestión interna del partido.
La mayoría de los militantes consultados dicen no tener «apenas contacto» con el presidente del Comité Ejecutivo Provincial de Vox
Uno de los enfrentados a dicha gestión es Félix Redondo, hasta hace unas semanas coordinador del partido en la Marina Alta, que anunció internamente que dejaba su cargo “por discrepancias con el CEP y en especial con Organización», en referencia a Mercedes García; y «redes”, en alusión a Clara Triguero, también de San Vicente. La decisión contó con el apoyo de dirigentes municipales de la comarca y Redondo, con quien se ha puesto en contacto INFORMACIÓN, ha declinado hacer comentarios sobre su situación, mientras que García tampoco ha querido atender preguntas.
La situación en la Marina Alta, explican militantes de base, podría replicarse en las próximas semanas en otros territorios de la provincia. “Lo manipulan todo y toman decisiones por la espalda, sin dar la cara, sin hablar con la gente implicada”, explica la concejala de un pueblo que critica que “prescindan de la gente que lleva trabajando para Vox desde hace años”.
Ella misma, como otros afectados consultados, asegura “desconocer el motivo” del «silencio» ante sus peticiones. Algunos consultados interpretan que esta ausencia de respuesta se debe a que “ya deben tener candidatos comprometidos”, muchos de ellos, dice una voz, “con un perfil empresarial”, como es el caso del propio Gutiérrez de Cabiedes o de Salvador Morón, vicepresidente del CEP y encargado de Relaciones Institucionales, “sin contar con la gente de los pueblos, conocidos y con contacto con la realidad local”.
«Lo manipulan todo y toman decisiones por la espalda, sin dar la cara, sin hablar con la gente implicada», critica una concejala
Otros creen que la distancia se debe a la cercanía de algunos de los actuales cargos con la anterior presidenta del órgano provincial, Ana Vega, actual síndica adjunta en las Cortes y que ya fue fulminada como dirigente en Alicante en septiembre de 2024 y apartada como síndica titular en el año anterior. Su cercanía inicial con Javier Ortega Smith, ex secretario general del partido y públicamente enfrentado al presidente de la formación, Santiago Abascal, fue uno de los motivos señalados como la razón para apartarla del CEP.
Críticas al funcionamiento interno
Más allá de los motivos de fondo, lo cierto es que el día a día interno en el partido no parece funcionar de la manera más ágil posible. Un concejal critica, por ejemplo, “la obligación de presentar mociones para impedir que las mujeres musulmanas entren con burka a los edificios públicos cuando hay pueblos en los que ni siquiera hay musulmanes”. En este aspecto, apuesta por “hacer propuestas que tengan relación con el pueblo, como pedir que bajen el IBI”. Según este cargo, “hay que separar lo que ocurre en los pueblos, donde además los concejales de la oposición no cobran, de lo que ocurre en las ciudades”.
Las objeciones, sin embargo, no son escuchadas desde la cúpula provincial, afirman algunos cargos y militantes. Otra edil asegura que “las relaciones son difíciles y cuesta fichar a gente para que se implique en el partido, cosa que no ocurría antes”, y lamenta que “todo esto pase cuando falta tan poco tiempo para las elecciones”. Los hay también quienes se dan por purgados en los próximos meses por haber compartido imágenes en redes sociales mensajes de Javier Ortega Smith, en algunos casos borrados posteriormente. Otros se muestran disgustados porque se les ha cerrado el acceso al censo de afiliados, conocido como Pitágoras, pese a ostentar responsabilidades orgánicas, mientras “no promocionan más que comidas y paripés y las quejas que llegan de los simpatizantes de toda la vida quedan sin ningún tipo de respuesta”.
El partido guarda silencio, puertas adentro y puertas afuera, sobre sus intenciones de cara a las elecciones municipales
Los hay también quienes aceptan su destitución con deportividad y la vinculan a “las necesidades del partido debido a su intención de profesionalizarse”, dice una exresponsable de Comunicación, departamento en el que ha ganado peso Rocío Navarrete, asesora en Elche (donde es portavoz una de las personas mejor relacionadas con la dirección provincial, Aurora Rodil) y declara que «se nombran nuevos coordinadores para reforzar el proyecto ante la subida de militantes y el único objetivo es echar a Pedro Sánchez, no hay ninguna purga». La portavoz en Alicante, Carmen Robledillo, se encarga de Intermunicipal en el CEP, y asegura que “los cambios que pueda haber son los que se dan en todos los partidos a un año de elecciones”, mientras que Manuel Ortín, apartado de la Vicepresidencia del CEP y de Comunicación, no ha querido atender a INFORMACIÓN.
De momento, el partido guarda silencio, puertas adentro y puertas afuera, sobre sus intenciones de cara a las elecciones municipales. En comarcas como la Vega Baja esta situación inquieta aún más, ya que algunos militantes temen que la “parálisis” podría jugar en contra del buen resultado que esperan conseguir en una de las comarcas donde los ultras obtienen más votos. Tampoco agrada el escenario en la comarca más septentrional, la Marina Alta, donde se ha desatado la crisis y algunos creen que “apartar a la gente de los pueblos puede hundir más al partido”, dicen en referencia a la dificultad que tiene Vox en estas localidades valencianoparlantes y en las que Compromís conserva un gran caladero de votos.
Más allá de la incertidumbre de cara a los próximos comicios, lo cierto es que las formas mantenidas por la dirección del partido ultra en la provincia disgustan a buena parte de la militancia, que pronostica decisiones drásticas en los próximos meses. Algunos, de hecho, se han apartado dejando el cargo antes de hora y evitan episodios públicos de disputa entre la dirección nacional y antiguos líderes autonómicos como los vividos en otras comunidades como Murcia o Castilla y León.
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