Marruecos tiene asignaturas pendientes en materia laboral y social. El Consejo marroquí Económico, Social y Medioambiental (CESE) recomienda elevar la edad mínima de empleo, mejorar las condiciones de vida de las familias y actualizar la lista de trabajos peligrosos para proteger a la infancia y reducir el trabajo infantil, que afecta a 103.000 menores, hasta su erradicación. Estas recomendaciones fueron presentadas este miércoles en Rabat por el CESE en un estudio titulado ‘Hacia una política pública integrada para erradicar el trabajo infantil‘, que incluye medidas para que el Estado elimine de forma «total y absoluta» este fenómeno. El documento aboga por cambios legislativos, entre los que destaca la reforma del Código de Trabajo para elevar la edad mínima de empleo a los 16 años (actualmente 15), en consonancia con el límite de la escolarización obligatoria. El trabajo infantil es una lacra implantada en la sociedad marroquí que la aleja de las sociedades occidentales modernas y que fomenta la emigración. La idea es que erradicar el trabajo infantil debe ir aparejado a la ampliación de la educación obligatoria gratuita.
El estudio, que no es capaz más que dar recomendaciones, propone que se actualice la lista de trabajos peligrosos en los que está prohibido emplear a menores para que incluya formas modernas de explotación, como el trabajo a través de plataformas electrónicas. También reclama la imposición de sanciones a las empresas responsables.
Durante la presentación del estudio, su autora, Karima Mkika, subrayó ante los medios la urgencia de aprobar el proyecto de ley sobre la formación profesional en alternancia, con el fin de ofrecer a estos jóvenes, de entre 15 y 17 años, la oportunidad de formarse y acceder a un empleo digno. Por su parte, el presidente del CESE, Abdelkader Amara, afirmó que «ha llegado el momento de erradicar el trabajo infantil» y recordó que el país ha logrado reducir esta cifra en un 80%, desde más de medio millón de menores en 1999 hasta los 103.000 actuales.
En relación con el sector menos documentado, el del trabajo doméstico, que afecta principalmente a las mujeres, Mkika señaló que sigue careciendo de una regulación efectiva debido a la imposibilidad legal de que la inspección de trabajo acceda a espacios privados. Uno de los casos que más le marcó pertenece a este sector: el de una menor de 15 años que trabajaba como empleada doméstica. Tras ser localizada en la región sureña de Safi, fue trasladada a un centro de acogida y, después de reincorporarse al sistema educativo, «hoy en día es ingeniera», declaró emocionada a EFE Mkika.
Un total de 103.000 niños trabajan actualmente en Marruecos. Se trata de un problema principalmente rural y de género masculino, y el 58,4% de estos realiza tareas que ponen en peligro su vida, según datos recientes del Alto Comisionado de Planificación (HCP), organismo estatal marroquí de estadísticas. El 89,8% de estos menores tiene entre 15 y 17 años y ha abandonado la escuela para incorporarse al mercado laboral informal, ya sea para ayudar a sus familias, como aprendices de un oficio o como asalariados. Además, ocho de cada diez son varones y trabajan en sectores como la construcción, la industria o los servicios en las zonas urbanas, mientras que en el ámbito rural lo hacen sobre todo en la agricultura, la silvicultura y la pesca.
Fuente: El Periódico














