- Origen del proyecto FCAS: Alemania, Francia y España
- La versión naval y el veto al F-35 en la Armada
- Fracaso del FCAS y su impacto en España
- Análisis del general Jesús Pinillos Prieto
- Escenarios para el futuro industrial de España
- La controvertida opción del F-35 como solución puente
- Corriente de opinión a favor del F-35 en las Fuerzas Armadas
- Reconocimiento de ventajas del F-35 por mandos militares
Origen del proyecto FCAS: Alemania, Francia y España
Alemania y Francia lanzaron hace años un proyecto común para desarrollar el New Generation Weapon System/Future Combat Air System (NGWS/FCAS): el Futuro Sistema Aéreo de Combate, integrado por un caza de sexta generación y una nube de combate.
La versión naval y el veto al F-35 en la Armada
España se sumó al proyecto FCAS más adelante.
Lo hizo con la idea de contar con un relevo para el Eurofighter, que ya se está extendiendo en las alas del Ejército del Aire como avión de combate mientras el F-18 va siendo retirado: lo que acaba de pasar en el Ala 46, de Gran Canaria.
Sobre el caza de sexta generación que se iba a desarrollar, también se barajó la posibilidad de lanzar una versión naval del FCAS.
Podía ser una alternativa al F-35, que tiene versiones navales y de despegue vertical, como relevo de los Harrier, para así mantener la capacidad de ala fija embarcada en la Armada.
Fracaso del FCAS y su impacto en España
Las malas noticias y las previsiones pesimistas se iban sucediendo sobre el FCAS hasta que a principios de junio los gobiernos de Francia y Alemania confirmaron el fracaso del proyecto. No desarrollarán de forma conjunta un avión de combate de sexta generación.
Meses antes de ese anuncio, la Revista de Aeronáutica y Astronáutica, que edita el Ejército del Aire, publicó una pieza sobre el FCAS con algunas afirmaciones que cobraron mayor interés posteriormente:
— “España es el socio más flexible de los tres, pero también el más afectado” por una eventual cancelación del desarrollo conjunto del caza de sexta generación.”
— “Después de su cuestionada apuesta por Indra, la cancelación del FCAS dejaría a la industria aeronáutica española en una posición crítica, al tener que optar por asociarse, en condiciones poco favorables, a un programa similar de desarrollo o producción con Gran Bretaña, Alemania, Francia o incluso Estados Unidos”.
Análisis del general Jesús Pinillos Prieto
Pues bien: Confidencial Digital ha comprobado que el siguiente número de la revista del Ejército del Aire vuelve a analizar el asunto del FCAS y el panorama que se abre ahora. Y lo hace con un protagonista: el F-35.
Se trata del número 954 de la revista, correspondiente a los meses de julio y agosto.
Esta revista incluye una sección sobre «Aviación Militar», en la que aparecen noticias de los últimos meses sobre novedades en fuerzas aéreas importantes, nuevos modelos que desarrollan las empresas aeronáuticas, adquisiciones…
La sección no lleva firma como tal en la sección. Pero la mancheta de la revista sí revela quién elaboró esa sección: Jesús Pinillos Prieto.
Jesús Pinillos Prieto no es un analista cualquiera. Es un general de brigada del Ejército del Aire ya retirado.
Ocupó cargos tan relevantes como subdirector general de Planificación y Programas de la Dirección General de Armamento y Material, del Ministerio de Defensa, y jefe del Programa EF-2000 y representante español en la OTAN, es decir, del desarrollo del Eurofighter para España.
Además, ha sido asesor del presidente de Airbus Defence & Space.
El general Pinillos escribió para la revista del Ejército del Aire varias piezas sobre aviación militar. Una de ellas la tituló “Fracasa el FCAS, fracasa Europa”.
En el artículo analiza de forma muy resumida los motivos del fracaso del proyecto, y después se centra en las consecuencias para España.
Escenarios para el futuro industrial de España
“España, incorporada más tarde al programa, con un 33 % de participación e Indra como coordinadora del programa, quedó atrapada en un tablero que no controlaba. Aunque Indra asumió el liderazgo del pilar de sensores y la furtividad, su capacidad de influencia sobre el núcleo del proyecto (el avión tripulado) ha sido siempre limitada”, comenta.
Su resumen de la situación actual es que “el resultado es que, tras invertir cientos de millones y reorganizar parte de su ecosistema industrial, España se encuentra sin un programa de referencia para sustituir sus F-18, sus primeros Eurofighter y con el veto al F-35, sin un camino claro hacia la sexta generación”.
Como ya ha avanzado el propio Ministerio de Defensa, el autor plantea que “ante este escenario, España debe explorar alternativas con rapidez y realismo”.
Cita tres opciones:
- GCAP (Global Combat Air Programme): “Liderado por Reino Unido, Italia y Japón. Es el proyecto más avanzado y con una arquitectura industrial clara, aunque España entraría con menor peso.
- “La segunda opción es alinearse con Alemania en un eventual programa postFCAS, más centrado en Airbus y potencialmente compatible con la industria española”. Aunque no lo menciona, varias grandes empresas de defensa españolas han firmado una declaración en la que se alinean para avanzar, mientras industrias alemanas han hecho algo similar.
- “La tercera, más disruptiva, es la vía sueca: Saab ha mostrado interés en una colaboración bilateral que permitiría un modelo más ágil y soberano, aunque con mayores riesgos financieros”.
La controvertida opción del F-35 como solución puente
Lo más llamativo del análisis publicado en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica es que, después de dejar esa incógnito sobre el camino poco claro de España hacia el caza de sexta generación, “sin un programa de referencia para sustituir sus F-18, sus primeros Eurofighter y con el veto al F-35”, sí sugiere una opción.
En paralelo a esa posibles alianzas internacionales plantea que “la adquisición del F-35 como solución puente para sustituir los F-18 y los Harrier de la Armada se perfila como una decisión casi inevitable para mantener capacidades operativas hasta 2040 o más allá”.

Así que la revista corporativa del Ejército del Aire publica, en una sección con una firma no muy visible, lanza esa idea.
Corriente de opinión a favor del F-35 en las Fuerzas Armadas
No es la primera vez que publicaciones corporativas del Ejército del Aire y también de la Armada apuestan por el F-35 pese a la posición oficial del Ministerio de Defensa, que es centrarse en alianzas con países europeos.
Sin embargo, es conocido que no pocos altos mandos, generales, almirantes de la Armada y del Ejército del Aire llevan años convencidos de que España debe adquirir aviones F-35 de la empresa estadounidense Lockheed Martin.
Esa una corriente de opinión con numerosos adeptos, sobre todo en la Armada. Admiten que el F-35 ha tenido problemas técnicos, pero consideran que es el único modelo de avión de despegue vertical testado y viable para poder operar desde buques como el «Juan Carlos I».
Reconocimiento de ventajas del F-35 por mandos militares
El FCAS nunca pasó de ser un proyecto, el KAAN turco aún se está desarrollando…
La #MéndezNúñez @Armada_esp 🇪🇸, buque de mando de la #SNMG2, recibió la visita del Rear Admiral Wadell 🇨🇦 durante el ejercicio #SteadfastDefender21 , en el que 2 F-35 🇬🇧 realizaron pasadas sobre la fragata, que ejerce el control de los medios aéreos implicados
@COM_SNMG2 #MOPS pic.twitter.com/WZMASt5tMb— Estado Mayor Defensa 🇪🇸 (@EMADmde) May 30, 2021
Hasta el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, que fue Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, no ha tenido reparos en destacar las ventajas del F-35 frente a otras opciones que se han barajado como posibles modelos para las Fuerzas Armadas, como los Rafale franceses.














