Una vez más, no había hecho gran cosa durante el partido. Un par de cabezazos, alguna intervención aislada… Pero Erling Haaland siempre está ahí. Solo así se explica el increíble registro de 60 goles en 53 partidos con Noruega, el último, el de este martes, decisivo para tumbar a Costa de Marfil (1-2) y meter a los nórdicos en los octavos, donde se medirán el próximo domingo con Brasil en Nueva Jersey.
Noruega seguirá remando en América. En su cuarto Mundial de la historia (no participaba desde 1998) ya está entre las 16 mejores selecciones. Para ello tuvo que sudar de lo lindo ante los combativos ‘elefantes’, que seguramente merecieron al menos la prórroga. Haaland, cómo no, lo evitó.
Golpeo sensacional
Estaban todos los focos puestos en el ariete del City y en Yan Diomandé, el extremo del Leipzig, pero el primer protagonista fue Antonio Nusa, compañero de equipo del joven marfileño en la Bundesliga. El fantástico extremo noruego, de 21 años, desniveló el pulso de Dallas con una acción estelar. Encaró por la izquierda, recortó hacia dentro y puso el esférico en las redes con un golpeo sensacional que sorprendió a Fofana (m. 39).
Nusa celebra su gol contra Costa de Marfil este martes. / PAUL ELLIS / AFP
De madre noruega y padre nigeriano, Nusa es uno de los socios de Haaland en esta peligrosa Noruega que quiere conquistar el mundo. Sorloth y Odegaard, flojos este martes, son los otros baluartes ofensivos del cuadro de Stole Solbakken, que recuperó su once de gala después del descanso generalizado que dio a sus hombres ante Francia.
No se notó en exceso esa frescura en los primeros compases del pulso contra los africanos, que fueron mejores hasta el tanto de Nusa. Konan y Pépé desperdiciaron acercamientos para batir a Nyland, pero las buenas maneras de los marfileños en la construcción no tuvieron continuidad en la definición.
Diallo y Nyland
Fue Nusa quien supo encontrar el camino del gol. El extremo ya se destapó hace cuatro años, cuando marcó su primer tanto en la Champions con 17 años y 149 días, el segundo más joven por entonces, solo superado por Ansu. Conocido como el ‘Neymar escandinavo’ (el brasileño es su ídolo y referencia), pasó del Brujas al Leipzig, en el que comparte vestuario con Diomandé, que está a un paso del PSG.

Diomandé controla una balón entre Ajer y Wolfe, este martes en Dallas. / ALBERT PENA / EFE
Otro de los protagonistas fue Amad Diallo, que entró a la hora de juego. El jugador del Manchested United evitó el segundo de Noruega bajo palos tras un remate de Heggem y puso las tablas tras una bella acción (m. 74).
Todo iba encaminado hacia la prórroga hasta que Berg encontró a Haaland en el área. No falló el astro, que firmó su quinto tanto del torneo con un remate suave (quizá más suave de la cuenta) que hundió a los africanos. Nyland se sumó a la fiesta noruega selló el triunfo con una mano salvadora en una falta lanzada por Diallo en el crepúsculo.
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