Un distrito escolar de Estados Unidos ha puesto en marcha un piloto con un robot humanoide y un asistente de inteligencia artificial para reforzar la enseñanza en el nivel secundario. El proyecto busca ayudar a los docentes, ofrecer apoyo personalizado a los estudiantes y explorar el papel de la robótica en el aula.
Un robot humanoide empezará a trabajar como asistente educativo en una escuela de Estados Unidos: la iniciativa, impulsada por la empresa Realbotix, se ha desplegado en el distrito escolar de Salamanca City Central, en el estado de Nueva York, dentro de un programa piloto que combina un tutor virtual llamado Optio con un robot M-Series diseñado para interactuar en el aula.
Asistencia constante e interacción fluida
Según un comunicado, Optio actúa como asistente del profesor y también como tutor en casa. El sistema ofrece apoyo personalizado, refuerzo de contenidos, ayuda con los deberes y asistencia 24 horas en varios idiomas, siempre con materiales adaptados al currículo del distrito. Además, el robot humanoide complementa esa función con conversación natural, expresiones faciales e interacción en tiempo real, con la idea de favorecer experiencias de aprendizaje más inmersivas y cercanas para el alumnado.
El piloto se ha puesto en marcha en las clases de IA y Robótica del programa Woz ED STEM Pathway, destinado en un primer momento a estudiantes de secundaria. Realbotix ha explicado que la fase inicial servirá para recoger la respuesta del profesorado y del alumnado, con la intención de ampliar la experiencia a unos 500 estudiantes en próximos trimestres. La empresa plantea además esta iniciativa como un modelo replicable para otros centros y distritos.
La escuela del futuro ya está aquí: un robot humanoide entra en el aula como asistente educativo. / Crédito: Sven Mieke en Unsplash.
Un recurso complementario al docente humano
La dirección del centro educativo insiste en que la tecnología no pretende sustituir a los docentes, sino convertirse en un recurso adicional. El sistema puede ayudar a mejorar los resultados académicos, facilitar la planificación de clases y ofrecer una respuesta más segura frente al uso indiscriminado de herramientas de IA por parte de los alumnos. De esta manera, el valor del proyecto reside en combinar acceso controlado, privacidad y supervisión completa del distrito.
La iniciativa llega en un momento en que la educación estadounidense explora distintas formas de incorporar inteligencia artificial a las aulas, desde tutores virtuales hasta robots con apariencia humana. De acuerdo a una publicación de Interesting Engineering, el interés no se limita a la novedad tecnológica: también abre preguntas sobre hasta qué punto estas herramientas pueden aliviar la carga de trabajo docente, mejorar la atención a perfiles diversos o, por el contrario, introducir nuevas dependencias en el proceso educativo.
El propio programa prevé medir el impacto en compromiso del alumnado, dominio de los contenidos y reducción de tareas administrativas para los profesores. En consecuencia, el proyecto será el banco de pruebas de una apuesta que mezcla pedagogía, robótica e inteligencia artificial: si los resultados acompañan, el robot humanoide podría convertirse en una herramienta más dentro de la escuela del futuro.














