El precio del diésel ha proseguido esta semana con la senda bajista después de que Estados Unidos e Irán hayan confirmado la firma del memorando de entendimiento que abre paso a un periodo de 60 días para negociar los detalles de un acuerdo de paz definitivo entre las partes. Como «primer paso», la República Islámica de Irán reabrirá «de inmediato» el estrecho de Ormuz, mientras que Estados Unidos «levantará inmediatamente el bloqueo naval».
En concreto, el precio medio del litro de gasóleo se ha situado esta semana en los 1,592 euros, su nivel más bajo desde la primera semana de marzo, tras abaratarse un 1,42% con respecto a la semana pasada, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press.
De esta manera, el precio medio del diésel se consolida muy por debajo de los 1,883 euros que tocó en la semana anterior a la entrada en vigor el pasado 22 de marzo de las medidas fiscales del Gobierno para contener el impacto en los precios de la guerra en Irán.
Una persona echando gasolina / Skitterphoto
En el caso del precio medio del litro de gasolina, menos castigado en sus alzas desde el inicio del conflicto en Irán, ha encadenado también esta semana un nuevo descenso, tras caer un 1,4% con respecto a la pasada semana, para situarse en los 1,5 euros, su nivel más bajo desde la tercera semana de abril.
A pesar de ello, con los precios de esta semana, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 87,56 euros, unos 12,7 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 74,8 euros.
Más caro que hace un año
Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de unos 82,5 euros, unos 2,2 euros más que hace un año, cuando superaba los 80,3 euros.
La variación de los precios de la gasolina puede suponer un quebradero de cabeza para los conductores, especialmente ahora que llegan las vacaciones de verano y se prevén millones de desplazamientos a lo largo y ancho del país. Un hecho que podría tentar a algunas personas a considerar la tentación de abastecerse de combustible y marcharse sin pagar.

Imagen de archivo de una gasolinera / PEXELS
Un delito que no sale gratis y sobre el que la Guardia Civil ha puesto ahora su vigilancia y contra el que se lucha, por ejemplo, poniendo cámaras de vigilancia en las gasolineras. Pero, ¿qué supone este delito? Los expertos de RACE explican que cuando la cantidad adeudada es inferior a 400 euros, se considera un delito leve de estafa mientras que, si excede esa cantidad, el delito se convierte en grave y las penas aumentan, según lo estipulado en el artículo 248 del Código Penal. Esto se aplicará incluso en el caso de que el impago se produzca por un despiste accidental (es decir, que el conductor no se dé cuenta de que no ha pagado, se monte en su coche y se vaya).
En el primero de los supuestos, el infractor estará obligado a pagar una multa diaria, que generalmente oscila alrededor de los 10 euros (aunque el monto puede variar a discreción del juez), durante un período de uno a tres meses, además de cubrir los costos procesales y tener que abonar la cantidad pendiente en la gasolinera. Por lo que la sanción total puede ir de 300 euros hasta 900.
Fuente: La Nueva España












