Nadie quiere quedarse sin vacaciones. Y si para ello hay que recortar el presupuesto a la baja, se hace. En un año donde la tensión geopolítica internacional y las subidas de precios han sido constantes, los viajeros –tanto los canarios que salen fuera como los internacionales que vienen a las Islas– gastan menos o intentan ajustar lo máximo posible. Una tendencia que en el caso de los isleños comenzó a notarse el verano pasado y se repetirá este año ante la escalada de los precios. Para intentar cuidar un poco su bolsillo, los canarios están optando este año por destinos más baratos y cercanos y tirándose a las ofertas. Los viajeros que llegan al Archipiélago, por su parte, recortan su estancia y equilibran sus gastos fuera del hotel. Todo para intentar no quedarse en casa durante las vacaciones en el que será uno de los veranos más caros de la historia.
«Donde estamos viendo que los canarios están mirando más a su bolsillo es en la elección de destinos», explica Francesco Delli-Paoli, gerente de la Asociación Canaria de Agencias de Viaje y Touroperadores. Si en los años posteriores lugares como Nueva York, Bali o Tailandia estaban viajes favoritos, este año lo que triunfa son las capitales europeas y los destinos más cerca de casa.
Una circunstancia que no responde solo al precio de los viajes, sino también a la situación internacional que ha imperado a lo largo de este año una vez estalló la guerra en Oriente Próximo. Por este motivo, las reservas para la temporada estival han tardado algo más en llegar de lo habitual. «Desde Navidad sí notábamos una recesión, la comparativa con años anteriores era negativa», afirmó Delli-Paoli, quien también concreta que los años anteriores habían sido extremadamente buenos, por lo que una ligera caída siguen siendo muy buenos datos.
Recuperación de las reservas
Ahora, las reservas se han recuperado y sin embargo, este retraso en la venta de viajes también está ayudando ahora al bolsillo de los canarios. Los touroperadores para llenar los aviones y hoteles que tenían reservados están lanzados suculentas ofertas que ayudan a ajustar el presupuesto. Un ejemplo son los cruceros. Después de la crisis del hantavirus en el Hondius, las travesías han reducido notablemente sus precios para esta temporada y están siendo una opción para quienes buscar ajustar el gasto.
Porque no se debe olvidar que los canarios tienen, de media, cada vez una capacidad adquisitiva más ajustada. Los gastos básicos del hogar se comen un buen mordisco de los ingresos anuales y el margen para destinar al ocio y las vacaciones es cada vez más pequeño por el incremento del coste de vida a pesar de la subida de los sueldos.
Y los precios de las vacaciones tampoco se quedan atrás. En lo que llevamos de año, los servicios vinculados al turismo y la hostelería se han incrementado casi un 5%. Un aumento que debe sumarse al que se ha producido los años anteriores.
Este año lo que más se ha encarecido son los billetes de avión. Hasta un 25% los viajes dentro del territorio nacional y un 2,5% los internacionales, de acuerdo con el Índice de Precios de Consumo (IPC) que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE). ¿El motivo? El conflicto en Oriente Próximo que ha provocado un encarecimiento de los combustibles y en especial del queroseno por el cierre del estrecho de Ormuz.
Encarecimiento de hoteles y restaurantes
Pero al subir los carburantes, el precio de todo lo demás también se eleva. Los hoteles y los servicios de alojamiento son prácticamente un 9% más caros que al comienzo del año y sentarse a cenar o almorzar en un restaurante ha subido más de un 4%. Tampoco se libran del encarecimiento quienes opten por un paquete turístico. Ahora hay que pagar 3% más que el año pasado.
Aun así, Delli-Paoli explica que hoteles y alojamientos están ajustando sus precios para intentar compensar el importante encarecimiento del precio de los billetes. «Se está equilibrando en este sentido», apunta. Y por este motivo, el ajuste en los presupuestos no está siendo tan drástico como cabría esperar.
Pero, lo cierto, es que el sector turístico espera que si bien el verano de 2026 vuelva a ser bueno, no lo sea tanto como los anteriores en lo que a gasto turístico se refiere. Ya se notó durante el pasado periodo estival, cuando los canarios que salieron de vacaciones también ajustaron su presupuesto a la baja. El gasto de los isleños en sus días de descanso durante el tercer trimestre del año pasado fue de casi 853 millones de euros, una cifra que
Gasto del turismo internacional
Pero, ¿qué ocurre con los visitantes que llegan a Canarias a pasar sus vacaciones? Pues que la tendencia es similar. Después de varios ejercicios en los que la inflación y las ganas de viajar habían empujado la facturación a cifras récord –como ejemplo los 24.405 millones de euros que se ingresaron en 2025 el máximo alcanzado hasta ahora en el Archipiélago– este año se está constatando una reducción. Solo hasta el mes de mayo –de acuerdo con la Encuesta de Gasto Turístico (Egatur)– los turistas internacionales que han llegado a Canarias han gastado un 6,7% menos que el año pasado por estas mismas fechas.
Y uno de los elementos en los que se ha constatado esta constricción es en los días que los turistas pasan en los hoteles canarios. El pasado mes de mayo, la estancia media en los alojamientos del Archipiélago se situó en 5,8 días, la más baja desde junio de 2021, cuando todavía estábamos en plena pandemia y que no se había registrado nunca en un periodo de normalidad.
Menos días en el hotel y quizá también menos comidas en restaurantes, menos excursiones contratadas y menos días de coche de alquiler, como igualmente han señalado recientemente las empresas de rent a car, que han ralentizado su ritmo de compra. Un esfuerzo necesario para no quedarse sin unos días de descanso con la familia, la pareja o los amigos, que son el momento más esperado del año para muchos canarios que viajan y viajeros que llegan a las Islas. Aunque para ello haya que apretarse el cinturón, incluso, estando de vacaciones.
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