La Universidad de Córdoba ha aprobado en su Consejo de Gobierno la liquidación del presupuesto correspondiente al ejercicio económico de 2025, unas cuentas que serán elevadas ahora al Consejo Social para su aprobación definitiva y que reflejan un escenario marcado por el aumento de los costes estructurales y por la incertidumbre en torno a la financiación autonómica.
El presupuesto inicial de la institución ascendía a 205,9 millones de euros, aunque tras distintas modificaciones de crédito por valor de 89,7 millones, el presupuesto definitivo se situó en 295,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 43,58 por ciento sobre el inicial y un 3,34 por ciento más que el presupuesto definitivo de 2024.
Incertidumbre por la financiación autonómica
La Universidad enmarca estos datos en un contexto de insuficiente financiación para cubrir íntegramente la cláusula de salvaguarda prevista en el Modelo de Financiación de las Universidades Públicas Andaluzas, una situación que, según advierte, ya se dejó sentir en 2025 y amenaza con repetirse en 2026.
La institución considera que esta falta de cobertura compromete la sostenibilidad económica del sistema universitario público andaluz, especialmente por el incremento de los costes estructurales. Entre ellos cita el aumento del gasto de personal por los incrementos salariales acordados a nivel estatal, los acuerdos de la Mesa de Negociación Andaluza, el cumplimiento de sentencias y las adaptaciones legislativas, además del encarecimiento de la energía, el mantenimiento y los servicios necesarios para el funcionamiento ordinario.
Como resultado, el ejercicio 2025 se cerró con un resultado presupuestario ajustado negativo de 4.479.936 euros.
Cumplimiento de obligaciones y refuerzo de plantillas
Pese a ello, la Universidad de Córdoba subraya que durante 2025 ha cumplido con la totalidad de sus obligaciones económicas y ha mantenido sus políticas de personal, culminando procesos de estabilización y profesionalización de las plantillas.
Estudiantes en un tren de acceso al campus de Rabanales de la UCO. / A. J. González
Entre las actuaciones desarrolladas destaca la nueva Relación de Puestos de Trabajo del PTGAS y la consolidación de las políticas de promoción y carrera profesional tanto del personal docente e investigador como del personal técnico, de gestión y de administración y servicios.
Ese esfuerzo se ha traducido en un crecimiento del Capítulo I, correspondiente a gastos de personal, que alcanzó los 138,2 millones de euros, un 9,08 por ciento más que en el ejercicio anterior. Por su parte, el Capítulo II, relativo a gastos corrientes y de funcionamiento, aumentó un 9,54 por ciento, hasta situarse en 26,2 millones de euros.
Inversiones y captación de fondos externos
La UCO destaca asimismo que mantuvo un importante esfuerzo inversor para la mejora de infraestructuras, equipamientos y espacios universitarios, al tiempo que reforzó su capacidad de captación de financiación externa.
Durante 2025, el 27,46 por ciento de los recursos obtenidos procedió de fuentes distintas a la financiación aportada por la Consejería competente en universidades, una cifra que la institución vincula a su estrategia de diversificación de ingresos, investigación competitiva, transferencia de conocimiento y colaboración con el entorno social y productivo.
Modernización de la gestión económica
El ejercicio también ha estado marcado, según la Universidad, por avances en la modernización de la gestión económico-financiera. Entre ellos figuran la consolidación de los módulos económico y de recursos humanos en Universitas XXI, la culminación de la adaptación a la Ley General de Subvenciones y el desarrollo del Plan de Impulso a la Contabilidad Patrimonial.
La institución sostiene que estas medidas están orientadas a reforzar la transparencia, la calidad de la información financiera y la capacidad de gestión, en un escenario que considera cada vez más exigente para las universidades públicas.












