No hay mejor mesa de negociación que la llegada de elecciones para que los empleados públicos consigamos mejoras económicas sin tener que hacer ni una mísera concentración.
Es evidente que las mesas de negociación ya son historia en la función pública, ahora las condiciones de los empleados públicos se conocen en los debates del estado de la región o a las puertas de convocatorias electorales.
Si hace cuatro años, la administración regional “nos regaló” la jornada de 35 horas, cuando no había tan siquiera una demanda social, y todos recibimos un correo electrónico dándonos la buena nueva el mismísimo Presidente, ahora ha sido en pleno debate regional, donde los empleados públicos y hasta los sindicatos, se han enterado que llega el segundo tramo de la carrera profesional para los empleados públicos cuyas condiciones deberían negociarse en las Mesas de Educación y Administración y Servicios.
Espero que a la próxima mesa negociadora en estos ámbitos, las organizaciones sindicales no vayan, salvo que quieran hacerse una foto con la nueva Consejera, que no me extrañaría que también se haya enterado en la misma Asamblea Regional.
Hay que reconocerle al Presidente López Miras que es un alumno aventajado de Valcárcel y de Pedro Antonio Sánchez, que cada vez que había algo de ruido en la calle, sacaba su alfombra roja, y los dirigentes sindicales corrían arduos y veloces a buscar sus corbatas y desempolvar sus chaquetas para salir en las fotos en palacio.
Dice el dicho popular “Dame pan y dime tonto”, pues eso.
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