El error de dirigir las marcas a ritmo de trimestre

Sabemos que aprender no consiste en encadenar exámenes. Si a un alumno se le evaluara cada día, probablemente sabría cómo aprobar, pero no necesariamente aprendería los conceptos. Algo parecido ocurre con muchas marcas. Se construyen lentamente: requieren tiempo, coherencia, continuidad e inversiones acumuladas. Sin embargo, se siguen gestionando como si cada trimestre fuera un examen final. Y ahí aparece la paradoja: sabemos cómo se construyen las marcas, pero no siempre las gestionamos en consecuencia. ¿Por qué seguimos evaluando en meses lo que tarda años en consolidarse?

Fuente