Andratx inaugura «La huella de los sueños», una escultura en homenaje a la migración y a la memoria colectiva

El Ayuntamiento de Andratx inauguró este miércoles la escultura «La huella de los sueños», una obra de los artistas Joan Balaguer y Carlos Terroba concebida como un homenaje a todas aquellas personas que un día tuvieron que abandonar su tierra en busca de un futuro mejor y a quienes hicieron de Andratx una tierra de acogida.

La obra quedó instalada en la rotonda situada en la entrada del municipio, en la confluencia de la calle Mestre Tomeu Esteve con la carretera del Port, convirtiéndose en un nuevo símbolo de identidad y memoria para Andratx.

El acto de inauguración contó con la presencia de la alcaldesa de Andratx, Estefanía Gonzalvo, miembros de la corporación municipal, representantes de asociaciones del municipio y numerosos vecinos, además de los autores de la escultura.

«La huella de los sueños» simboliza el viaje, la esperanza y el peso de los recuerdos a través de un barco y una maleta, elementos que evocan la experiencia de quienes partieron y de quienes llegaron para contribuir al crecimiento y desarrollo de Andratx. La obra está realizada en hierro y hormigón.

El proyecto llevó la firma del artista local Joan Balaguer y de Carlos Terroba, autor del Cor Andritxol, siendo esta la segunda escultura pública del artista instalada en el municipio.

Además, se previó la colocación de una placa explicativa en la zona peatonal próxima a la escultura con el fin de acercar a vecinos y visitantes el significado y simbolismo de la obra.

La alcaldesa de Andratx, Estefanía Gonzalvo, destacó que “esta escultura representa una parte esencial de nuestra historia y de nuestra identidad. Andratx fue tierra de emigrantes y hoy es también una tierra de acogida. Con «La huella de los sueños» queremos rendir homenaje a todas aquellas personas que tuvieron que partir y a quienes llegaron para construir, con su esfuerzo y sus valores, el municipio que somos hoy. Es un símbolo de memoria, reconocimiento y esperanza que permanecerá para las futuras generaciones”.

Por su parte, Carlos Terroba señaló que “por mi parte quiero destacar lo bien que me he sentido siempre trabajando en Andratx. He estado como en casa y ha sido una experiencia muy enriquecedora. Trabajar con Joan es un privilegio; es un grandísimo escultor y una mejor persona. Estoy convencido de que no será la última vez”.

El artista agradeció además la confianza depositada en este proyecto y destacó la estrecha colaboración mantenida con Joan Balaguer, cuya aportación fue fundamental para dar forma a una obra concebida como un homenaje permanente a la memoria y a la esperanza de tantas generaciones.

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