La presencia de bacterias del género Vibrio, conocidas popularmente como ‘bacterias carnívoras’ emerge como una amenaza creciente para los bañistas de las playas españolas, sobre todo las del Mediterráneo. Y, una vez más, el culpable de ello es el calentamiento de las aguas, derivado del cambio climático que sufre el planeta por las emisiones de gases de efecto invernadero. Este calentamiento del Mediterráneo, que continúa disparado, está demostrando tener un abanico de efectos totalmente desconocidos hasta ahora, y ninguno de ellos es precisamente positivo.
Esta bacteria ha disparado las alarmas en todos los municipios costeros del Mediterráneo, pero también en el litoral cantábrico, donde ya ha causado estragos en años anteriores. Pero ¿qué es la bacteria Vibro? Se trata de un microorganismo que vive de forma natural en el agua del mar, y también en humedales salobres o desembocaduras de ríos.
Estas bacterias, según alerta la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), “pueden causar gastroenteritis o infecciones graves en los seres humanos que consuman mariscos o marisco crudo o poco cocinado, como las ostras”. Algunas variantes de la bacteria pueden llegar a causar incluso la muerte en casos especialmente graves o en pacientes con otras afecciones.
También bañándose en el mar
Ahora bien, no hace falta ingerir alimentos de estas características para sufrir sus efectos, porque basta bañarse en aguas donde esté presente esta bacteria, sobre todo si se tienen heridas abiertas: “El contacto con agua que contenga Vibrio también puede provocar lesiones e infecciones auditivas”, señala la EFSA.
Los expertos recomiendan vigilar qué se come y evitar el marisco o pescado crudo / Agencias
«En casos graves, la infección puede desencadenar fascitis necrosante, en la que el tejido alrededor de la herida se descompone rápidamente. La bacteria también puede ingresar al torrente sanguíneo, causando sepsis, y en algunos casos, los pacientes requieren la amputación de la extremidad afectada«, alerta Vaccine Alliance, organización sanitaria mundial especializada en vacunación infantil.
Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), los síntomas varían en función de la vía de infección. Cuando el contagio se produce por comer alimentos contaminados, pueden aparecer diarrea acuosa, dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre y escalofríos.
Las olas de calor impulsan su aparición
Las olas de calor son un momento propicio para la aparición de este microorganismo, justamente el fenómeno que se ha venido desarrollando estos días y que, a buen seguro, se reproducirá a lo largo de los próximos meses en España.

La bacteria se desarrolla en el agua de mar y también en lagunas salobres y desembocadura de río / Getty
El sobrenombre de ‘bacteria carnívora’ procede de las toxinas que liberan y que tienen la capacidad de destruir rápidamente la piel, la grasa y el tejido muscular de la zona afectada.
Por ello, los expertos aconsejan, en primer lugar, evitar el consumo de marisco o pescado crudo o poco cocinado y, por otra parte, proteger de forma adecuada las heridas que aún no hayan cicatrizado.
No se trata de una amenaza grave, pero sí se aconseja que se tomen las precauciones necesarias para evitar disgustos durante la temporada estival. En España ya se han producido brotes destacados desde que la Vibrio fue detectada en los años noventa. En 2012, por ejemplo, cerca de 100 personas resultaron afectadas tras consumir gambas en Galicia afectadas por este microorganismo.
Fuente: Información













