Javier Manjarín (Gijón, 1969) sabe lo que significa vestir la camiseta de España en una gran cita. Internacional y participante en la Eurocopa de Inglaterra de 1996, recuerda aquella llamada como «lo máximo para un futbolista». Desde esa experiencia, analiza el momento de la selección y la presión que rodea al equipo.
¿Qué significa para un futbolista representar a España en una gran competición?
Para cualquier jugador español es lo máximo poder representar a tu país en el equipo nacional. Tener la opción de jugar, en mi caso, una Eurocopa, o los que están ahora jugando un Mundial, es lo máximo para un futbolista, a lo que puedes aspirar como profesional. Yo creo que es un orgullo y una satisfacción poder estar ahí en este tipo de competiciones.
¿Recuerda dónde estaba cuando le convocaron para la Eurocopa de Inglaterra de 1996?
Cuando me convocaron para la Eurocopa, yo creo que fue a final de temporada, fue la última lista de los que íbamos a ir. Estaba en La Coruña, en casa, y lo escuché o lo vi por la tele. Lo viví con mucha alegría porque acudir a un evento de este tipo para un profesional del fútbol es lo mejor que le puede pasar.
¿Está siguiendo a España en este Mundial?
Sí. Es verdad que España llegaba al Mundial con una serie de incógnitas a nivel de plantilla y de gente convocada, porque venían de pasar diferentes lesiones. Había jugadores que en el último tramo de la Liga ya no pudieron jugar porque estaban lesionados, jugadores importantes como Lamine, Nico Williams o Pedri, que acabó la temporada un poco fastidiado. También Fermín, que al final no pudo acudir. Es una baja importante para la selección por lo bien que lo había estado haciendo a lo largo de la temporada en el Barça.
¿Le generaba dudas cómo podía responder la selección con esos problemas físicos?
Era un poco una incógnita saber cómo iban a poder reaccionar. A pesar de eso, la convocatoria aglutina jugadores de un gran nivel y la selección española, dado el historial que tiene últimamente, es una selección que va a estar siempre entre las favoritas, entre las mejores.
¿Cómo vio el inicio de España en el torneo?
En el primer partido se pasó un poquito mal. Siempre los comienzos son difíciles. Ya pasó en el Mundial de 2010. Lo bueno es la reacción que ha habido después, en el segundo partido, donde se consigue ganar a una selección que venía de empatar con Uruguay. Había cierta incertidumbre sobre el rendimiento que podía dar la selección, pero creo que han acabado con cualquier duda.
Se le está dando algo de caña a Ferran Torres. ¿Cómo lleva un jugador de la selección española esa presión?
Si estás en el Barcelona y estás en la selección española, la presión siempre la vas a tener. Ya sea de tu afición, de la afición de la selección, de todo el país o de los medios de comunicación. A nadie le gusta. No nos gustaba que nos criticaran o que se hicieran críticas.
¿El futbolista está preparado para convivir con esas críticas?
Al final, un futbolista sale al campo e intenta hacerlo lo mejor posible. Luego puede cometer errores, puede que las cosas no le salgan bien, y él es el primero que sabe que no ha hecho las cosas bien. Pero creo que este tipo de jugadores, que están a ese nivel tienen que estar preparados para saber que estas críticas pueden llegar en algún momento.
Más allá de España, ¿qué selecciones ve capaces de estar en la final?
Hay buenas selecciones. Puede estar Francia, puede estar Alemania, Inglaterra, Argentina, Brasil, Portugal… Hay selecciones con muy buenos jugadores. Como decía antes, España hoy en día ya tiene un historial reciente importante como para ser catalogada como favorita, pero cualquiera de esas selecciones puede estar en una final sin ningún problema.
¿Quién pueda ser el rival de España si llega a la final?
Más que pensar en quién pueda estar enfrente, prefiero centrarme en que esté España. Deseo que podamos celebrar otro Mundial como fue el de 2010. Ojalá podamos ver a España con otra estrella, eso es lo más importante, independientemente de quién sea el rival en la final.
Cuando un jugador es internacional con su país, ¿siente que ya ha hecho todo?
Yo creo que, a nivel profesional, el objetivo principal de un futbolista es poder llegar a jugar en la selección. Es un poco el objetivo que se marca un profesional cuando debuta en Primera División, aunque los objetivos te los vas marcando poco a poco.
¿Cómo fueron esos objetivos en su caso?
En mi caso, cuando estaba en el Sporting Atlético, mi objetivo era jugar en el Sporting y ser profesional. Una vez que consigues ese objetivo, el siguiente es llegar a ser un buen futbolista y tener una reputación alta. Eso lo consigues haciendo las cosas bien en tu club, que te llame la selección española y poder competir en competiciones como Eurocopas o Mundiales. Yo creo que eso es lo más importante.
¿Cuánto influye la suerte en la carrera de un futbolista internacional?
Todo influye, también la suerte. Yo tuve la suerte de hacer una buena temporada y empezar a ir a la selección cuando en el Dépor, en el 95. Finalmente fui a la Eurocopa de Inglaterra y también pude jugar la fase de clasificación para el Mundial de Francia.
¿Y cuánto pesan las lesiones en ese camino?
Pesan mucho. Yo no pude ir al Mundial de Francia porque me lesioné esa temporada. Hay muchos factores que pueden decidir que un futbolista esté o no en una selección, en una fase final de un Mundial o de una Eurocopa. No solo las lesiones, también la temporada que hagas ese año.
¿Depende también del contexto que tenga cada jugador en su club?
Sí. A lo mejor no tienes una buena temporada porque no has tenido continuidad o porque has tenido entrenadores que no te han dado la relevancia que tú querías. No digo que no tengan razón los entrenadores, pero puede coincidir que tengas un entrenador que, por su manera de ver el fútbol o por lo que sea, prefiera a un compañero tuyo. Eso también influye en tu carrera y en tus opciones de meterte en la selección para jugar este tipo de campeonatos. Hay muchas cosas que influyen.
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