Sumar evita hacer sangre con los casos de corrupción que asolan al PSOE y se centra en reclamar más medidas sociales en lo que queda de legislatura. El presidente Pedro Sánchez compareció este martes para defender la limpieza del partido y la inocencia de sus familiares dos días después de la condena a 24 años de prisión al exministro José Luis Ábalos. Una sentencia que Sumar evitó mencionar, en un discurso que se dirigió a partes iguales en cargar contra el PP, abonar el discurso del lawfare y exigir al PSOE: «Estamos a final de la legislatura. Hagamos que este Gobienro sirva».
La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, aprovechó su intervención para cuestionar la actuación de la justicia, denunciando una «cruzada misógina contra Begoña Gómez» y denunciando que «una parte de la judicatura que hace tiempo que decidió que este gobierno debía terminar«. «Y el Partido Popular es su aliado, el de ese clan que sigue al asalto del estado», continuó.
En este punto, la portavoz de Sumar llamó a «democratizar la justicia«: «Necesitamos que quienes imparten justicia se parezca más a la ciudadanía a la que sirven, que no sean ese clan inamovible, opaco e impune». «Es precisamente defenderla de quien la está convirtiendo, aunque sea con toga, en otra cosa».
Las menciones a la corrupción centraron una pequeña parte de la intervención, donde mencionó al expresidente José Luis Zapatero, imputado por el caso Plus Ultra: «Yo no puedo saber si el expresidente ha cometido algún delito. No lo sé», comenzó, «pero lo que sí sé es que lo que hemos visto y oído se aleja mucho de la imagen de un expresidente dedicado al bien común y al fomento de la democracia».
También mencionó el caso de la fontenara del PSOE, advirtiendo que «no podemos copiar métodos no democráticos, como parece que hicieron Santos, Cerdán y Leire Díez. Porque la respuesta a las cloacas no puede ser construir otras cloacas», continuó. «La respuesta a Villarejo no puede ser comprar mercancía averiada a Villarejo«. «Tenemos que denunciarlo, que condenarlo y que poner los mecanismos para que no se repita», expuso.
En este punto, hizo un llamamiento a Sánchez: «Ferraz tiene que dejar de ser un problema para este gobierno». «Así, concluyó que cuadno se han impulsado propuestas de Sumar, «el gobierno ha salido reforzado». «Y sin embargo, cada vez que ha actuado desde desde Ferraz, el gobierno se ha metido en un pantano».
En este punto, Barbero pasó a la parte quizá más dura de su discurso: «Estamos hartas. Estamos hartas de Ábalos, de Leire Díez, de Santos Cerdán, tan hartas como estamos del juez Peinado y sus intentos de desestabilizar este Gobierno», defendió. Así, reivindicó las medidas anticorrupción propuestas por Sumar: «Le hemos indicado el camino, regulación del estatuto de los expresidentes, agencia anticorrupción y a los corruptores, a los Aldama, ni agua», abundó.
Barbero aprovechó para sacar pecho de la presencia de Sumar en el Gobierno: «Señor presidente, ha presumido de un montón de medidas del Gobierno de coalición y le tengo que decir que todas y cada una, de Sumar y la inmensa mayoría sacadas después de un pulso«, afeó, recordando los permisos por nacimiento, las subidas del SMI o la regularización de migrantes.
La dirigente de Sumar pasó a ampliar la lista de peticiones al presidente de Gobierno: «Estamos en la recta final de la legislatura. Hagamos que este tiempo sirva para reafirmar que este gobierno es útil y que merece la pena», defendió, antes de reclamar normas sociales como la ley de nacionalidad saharui, el registro horario o la prestación universal por crizanza.
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