Faltan quince minutos para la seis de la tarde. En los accesos de Mareo se asoma el autocar que todo el mundo está esperando para dar por iniciada la edición número 30 del Campus de Mareo, un clásico del calendario deportivo del club rojiblanco. A bordo, medio centenar de niños llegados desde la Escuela de Fútbol Mareo Logroño, el club con mayor vinculación y arraigo al conjunto gijonés fuera de las fronteras de Asturias. También el que, tradicionalmente, protagoniza el primer turno del campus. Lo sabe bien Javier Reinaldo. Personifica todo lo que envuelve Sporting, Escuela de Fútbol Mareo Logroño y Campus de Mareo.
«La primera vez que vine fue con seis años, como alumno. Ahora tengo 27 y vengo como responsable de los 46 niños de la Escuela Mareo Logroño que participan en la actual edición del campus. También como entrenador de apoyo. Creo que salvo el parón por la pandemia he estado en casi todas las ediciones. Puede decirse que he pasado todos mis veranos aquí», cuaenta Javier Reinaldo, Javi. Lo hace mientras organiza el desembargo de todos los críos que han venido al campus. Un grupo en el que se mezclan críos de entre 8 y 15 años. Todos, con «el sueño de ser algún día futbolistas profesionales y poder debutar en el Sporting».
Es el caso de Asier Arribas. Capitán del alevín A del Escuela Mareo Logroño, vive su tercera presencia en el campus rojblanco. Baja la cuesta que dirige hacia las cabañas en las que alojarán los alumnos a paso ligero y la confianza de quien parece conocer perfectamente el terreno en el que se maneja. No parece pesarle la mochila y una gran maleta con ruedas en la que transporta sus pertenencias. Apremia más «poder ver por la tele el partido de España». La Roja está a punto de iniciar su duelo mundialista ante Arabia Saudí y nadie se lo quiere perder. «Juego en el centro del campo y mi ídolo es Pedri», explica Asier antes de hablar de ese sueño de ser algún día profesional. «Me gustaría algún día venir aquí a Mareo como jugador, como le ha pasado a Mateo Riera (jugador cadete fichado por el Sporting desde la Escuela Mareo Logroño hace dos temporadas). Mi sueño es ser futbolista del Sporting. Aquí hay buenos entrenadores y aprendes cosas que luego te ayudan en los partidos», afirma.
«Para los que formamos parte de la Escuela Mareo Logroño experiencias como la de este campus nos permiten comprobar que formamos parte de verdad del escudo del Sporting. Motiva mucho a los chavales estar aquí. Le dan mucha importancia», continúa Javier Reinaldo, quien es también uno de los nombres más en boca en el fútbol logroñés por la gran temporada que ha protagonizado su equipo. Dirige al juvenil A de la Escuela Mareo Logroño, equipo con el que acaba de ascender a División de Honor. «Ha sido una buena temporada, sí», comenta con media sonrisa el entrenador de moda en La Rioja.
Al llegar a las cabañas, Pedro González Fuente se afana en organizar correctamente a todos los alumnos en cada uno de los alojamientos, antes de que la mayoría eche a correr hacia el pabellón donde puede verse, en una gran pantalla, el partido de España. Pedro es el responsable de los monitores del Campus de Mareo y lleva vinculado a esta actividad «desde los 18 años, y voy a cumplir 31». «Todos estamos con ganas de iniciar esta nueva edición», añade antes de saludar a Javi, a quien le une algo más que la tarea de cuidar a los críos. «A Javi le tuvo hasta como alumno, así que fíjese», comenta Pedro antes de que ambos se fundan en un abrazo y el eco de los goles de España hagan del domingo el mejor inicio posible para la edición número 30 del Campus de Mareo.











