La maleza acumulada en la mota del río en Murcia hizo prender este sábado por la tarde en El Malecón, por la zona de La Arboleja, la chispa de un fuego que se complica y que, según explicaron a este diario profesionales antiincendios, se ha de atajar desde el aire. De ahí que hasta cuatro helicópteros de la Comunidad, uno del Ministerio y otro llegado de la vecina Castilla La-Mancha luchen contra las llamas, en una tarea que se avecina ardua.
Primero salieron los cuatro helicópteros con los que cuenta la Dirección General de Seguridad Ciudadana de Emergencias. Después, de acuerdo con el 112, se unió un helicóptero del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y un hidroavión enviado por la Junta de Castilla-La Mancha.
Todos se fueron incorporando de forma progresiva a las tareas de extinción de un incendio que devora todo a su paso, en una zona en la que los vecinos llevan tiempo denunciando la falta de limpieza y el estado de abandono de los márgenes del Segura, donde se acumulan cañas y vegetación. Esto es, lo que ha ardido.
A la hora de determinar qué organismo ha de adecentar estas zonas, tradicionalmente la Confederación Hidrográfica del Segura y el Ayuntamiento de Murcia se pasan la pelota. Desde hace años, el organismo de cuenca defiende que la limpieza en tramos urbanos corresponde al Consistorio, que, por su parte, insiste en que es competencia de la entidad estatal.
Así las cosas, la realidad es que la zona «es un desastre», apuntaba un vecino al poco de desatarse el incendio. «Los solares están repletos de maleza seca, eso es una bomba de relojería«, subrayaba al respecto, apara añadir que las administraciones «ni limpian lo suyo ni obligan a limpiar lo que no es suyo», en referencia a solares privados también cubiertos de matorrales.
«Un año más, los solares están llenos de rastrojos y vegetación seca«, lamentaron, en la misma línea, desde la Asociación de Vecinos de La Purísima-Barriomar, al tener conocimiento de la emergencia, ante la cual el Consistorio activaba el Plan de Emergencia Municipal (PEMU) en nivel 1. La Comunidad hacía lo propio con el Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales en la Región de Murcia (Infomur) en situación 1.
Un fuego «reavivado»
En el caso de este incendio, el Centro de Coordinación de Emergencias informó de que «según los avisos recibidos, el fuego se habría reavivado en una zona que ya había resultado afectada por otro incendio registrado al mediodía y que, aparentemente, había sido extinguido».
Su virulencia fue en aumento y obligó a movilizar cada vez a más profesionales de Emergencias. Primero, una veintena de efectivos de los Bomberos del Consistorio capitalino, aunque, dada la magnitud del fuego, que amenazaba con extenderse y avanzaba a gran velocidad, se pidió que se uniese a las tareas de extinción el helicóptero. Uno no: cuatro. El problema es que los vehículos aéreos no pueden actuar de noche.
A uno de los pulmones verdes de la ciudad también se desplazaron tres brigadas forestales y agentes de la Policía Local de Murcia, que fueron acordonando zonas, para velar por la seguridad de los vecinos (y los curiosos) que observaban desde lejos el avance de las llamas. Muchos de ellos lo hacían móvil en mano, grabando la escena. Se movilizó, en prevención, «una ambulancia medicalizada para actuar en caso de que fuese necesaria su intervención», significaron desde Emergencias.















