A Aisar Ahmed, nuevo lateral del Oviedo, el barrio se le nota cuando habla. Se crió en El Príncipe, en Ceuta, y ese detalle es algo que él reivindica siempre que puede. Lo ha contado más de una vez. Que allí se juega al fútbol en la plaza, que hay mucha gente buena, mucho talento futbolístico, y que le duele que de ese barrio solo se hable de lo malo. El nuevo lateral derecho del Oviedo es un futbolista que ha crecido al mismo tiempo que su ciudad, su barrio y el club de su vida. Y que, ahora, tiene que salir de casa para seguir creciendo.
Antes de hacer oficial su llegada, Aisar quiso explicar los motivos de su salida del Ceuta «Necesitaba un cambio de aires, sobre todo, para mi bienestar personal. Ya no es una cuestión futbolística, algo que ni siquiera he mirado. He atendido más por lo humano y por mi familia», expresó el defensa. Tenía contrato en vigor hasta junio de 2027, y la salida partió de él. «Quiero que quede claro que no ha sido ni por dinero, ni porque piense algo del Ceuta. De hecho, me voy perdiendo dinero», aclaró. Y, sobre todo, reconoció lo difícil que es dejar el equipo de tu ciudad. «Sé que fuera de aquí hace mucho frío», dijo el «Niño maravilla», como lo conocen en Ceuta.
Para entender al personaje, hay que volver al origen, a la pista del Puerto. Allí, Aisar empezó a jugar con apenas cuatro años. Era demasiado pequeño para tener ficha federativa, pero pasaba allí los días entrenando. Su padre fue clave en esa primera etapa: muy exigente, le empujó desde el principio. De aquel niño que jugaba en la plaza salió un futbolista al que el Betis se llevó con apenas 13 años. Antes de irse, eso sí, dejó claro que quería terminar la temporada con el Puerto, el club de su barrio, e incluso disputar el Campeonato de España de fútbol sala infantil en Melilla. Antes de cumplir el sueño grande, quería despedirse del pequeño.
Tras el Betis llegaron el Sporting de Ceuta y el Levante juvenil, donde se fue perfilando su estilo. Y, en 2020, decidió volver a casa. Empezó, sin saberlo entonces, el capítulo más bonito de su carrera. Aisar regresó al Ceuta con el equipo en Tercera División. Se ha ido con el club en Segunda División, después de haber subido en 2022 a Primera Federación y en 2025 al fútbol profesional. Una época dorada para el cuadro ceutí, y Aisar, dentro.
La temporada 2025-26, la primera en el fútbol profesional, fue su confirmación. 38 partidos, 34 como titular, 2.956 minutos y dos asistencias. Uno de los jugadores más destacados del Ceuta revelación de José Juan Romero. El propio técnico llegó a soltar, tras un partido frente al Real Murcia, en el que el ceutí terminó cojeando pero firmando un encuentro brillante: para que Aisar no pudiera jugar, dijo Romero, tendría que tener «una pierna colgada del hombro». Y luego está la imagen de la copa. La del ascenso a Segunda División. Aisar se perdió el final del curso por una pubalgia que terminó en operación. En la celebración del título, el equipo le cedió el protagonismo. Apareció cojeando, vestido de calle, con la camiseta del Ceuta encima y un brazalete de España, levantando la copa que le entregó Juan Vivas mientras toda la grada cantaba «campeones». Una postal que resume mejor que ninguna otra lo que Aisar ha significado para el Ceuta de estos años.













