Todo está programado. O eso parece. La cabeza de Marc Márquez (Ducati), 33 años, nueve veces campeón del mundo, reciente doble ganador del Gran Premio de Hungría, en Balatón Park, ya va a la velocidad de su Ducati, a más de 350 km/h., pero “lo que aún no va a esa velocidad es mi cuerpo, mi físico y por eso he de controlarme y no caerme como en el primer ensayo de esta mañana, en Brno, pues era una caída perfectamente evitable. ¿Qué ha ocurrido?, pues que mi mente ha reaccionado a tiempo, pero mi cuerpo ha reaccionado más tarde. Eso es lo que falta, que el cuerpo acompañe por completa a mi cabeza. Todo llegará”.
Y, en ese “todo llegará”, hay alguien en el equipo Lenovo Ducati, campeón del mundo de MotoGP, que se encarga de controlar al pura sangre. Se trata de Davide Tardozzi, Team Manager del equipo de la factoría de Borgo Panigale (Italia), el dirigente que, desde que vio debutar a ‘Il Cannibale’ en Catar-2013, ha soñado con tenerlo bajo su paraguas.
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Tardozzi está encima del nueve veces campeón del mundo todo el día y en todos los ensayos. También mima a ‘Pecco’ Bagnaia, pero el ‘hombre de rojo’ es el joven de Cervera (Lleida), pues el italiano anunciará un día de estos que ha fichado por el equipo Aprilia para los dos próximos años. Así que Ducati sabe que, mientras Pedro Acosta, la próxima pareja de baile de MM93 en el ‘box’ del equipo campeón, crece y se hace con los mandos de la potente ‘Desmosedici’, todos los huevos, ilusiones y esperanzas están depositadas en el mayor de los Márquez Alentá, que aún no ha dicho su última palabra esta temporada, por lejos que esté del líder Marco Bezzecchi (Aprilia).
Hubo un momento, en la segunda sesión de hoy, en Brno, que Davide Tardozzi, Team Manager de Ducati, se acercó a Marc Márquez y le sugirió que no siguiese forzando porque ya tenía un tiempo lo suficientemente rápido como para entrar en la ‘quali’ de mañana.
Y, hoy, en Brno, se ha vivido una situación muy, muy, especial en el taller del Lenovo Ducati. Tardozzi ha tenido que frenar varias veces a Márquez, que colocado siempre entre los diez primeros que dan el pase directo a la ‘quali’ de mañana, quería más, quería forzar en la pista y, tal vez, encabezar los ensayos del viernes cosa que el Team Manager italiano consideraba totalmente innecesario.
Cuando Marc tenía ya prácticamente cerrada su entrada, su pase directo, a la ‘quali’ de mañana, donde peleará por la ‘pole position’ y, fijo, por la primera fila, Tardozzi se le ha acercado y, mirándole a los ojos, sin necesidad de que Márquez se sacase el casco, le ha dicho, deletreando cada una de las letras y las palabras, “si no quieres salir, si no quieres forzar, no salgas, ya estamos bien, no fuerces”.
Marc Márquez (Ducati), hoy, en Brno (República Checa). / ALEJANDRO CERESUELA
Se lo he preguntado a Márquez tras la doble sesión en Brno, donde ha terminado quinto. “Bueno, he de reconocer que, desde que llegué a Ducati, todo el mundo se preocupan mucho de mí. Saben cómo está mi cuerpo, como está mi físico y ellos son los primeros que defienden que debemos ir poco a poco, mejorando paso a paso, quemando todas las etapas de mi recuperación, son los primeros, insisto, que quieren cuidarme”.
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Y, sí, claro, el campeonísimo catalán no ha tenido más remedio que reconocer que Tardozzi le había frenado en más de una ocasión. “Davide (Tardozzi) me conoce muy bien y sabe que vengo de una doble lesión seria, de una doble operación, y todo debe ir al ritmo que toca. Repito el discurso de Mugello: paciencia, poco a poco, pero cuando cierras la visera, en ese momento, te calientas y es en esa fase de la recuperación donde debo trabajar duro para no precipitarme”.
«Tardozzi tiene razón, aún no ha llegado el momento de lanzarse y, por tanto, apreció sus consejos, son muy sensatos. De momento estamos ahí, entre los cinco primeros, que es donde debemos estar en esta fase de recuperación en la que nos encontramos».
Márquez le contó a El Periódico, después de elogiar la reaparición de su hermano el ‘Pistolas’ (“ha hecho unos tiempos increíbles para venir de donde viene”), que, en Mugello, el circuito escogido por él para reaparecer “era mucho más fácil controlar la euforia o las ganas de correr y/o arriesgar más de lo debido”. Pero, claro, tras reaparecer en Mugello, triunfó a lo bestia en Balatón Park y, entonces, entran las dudas. ¿Ya estoy listo”. “A medida que te vas encontrando mejor, ha medida que te vas viendo, no solo más cerca de los de delante, sino que les ganas, como ocurrió en Hungría, entonces es más difícil de controlar la calentura”.
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Y, finalmente, el nueve veces campeón del mundo de motociclismo reconoció que “Tardozzi piensa que aún no ha llegado el momento de soltarme las riendas. Y es que tiene razón: aún no ha llegado el momento de lanzarse y, por tanto, apreció sus consejos en ese sentido, son muy sensatos. De momento estamos ahí, entre los cinco primeros, que es donde debemos estar en esta fase de la recuperación y el objetivo del fin de semana”.
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