el reto de un oriolano con discapacidad para seguir rompiendo barreras

El oriolano Juan José Caselles se mueve como vez en el agua. A sus 45 años, lleva nadando desde que tenía 17, cuando comenzó por «prescripción» médica lo que se ha convertido en un modo de vida. Conforme iba creciendo, detectó en su adolescencia que algo no iba bien en sus piernas. Primero lo achacó a que no paraba de jugar al fútbol, pero después dieron con el diagnóstico: tenía displasia de cadera. La cabeza del fémur no encajaba correctamente con la cavidad pélvica, provocándole inestabilidad, desgaste, dolor en la ingle y una ligera cojera.

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