Si hay un colectivo que representa como pocos el brutal impacto que tuvo la crisis del 2008 en el mercado laboral es el de los jóvenes. Y lo peor es que han tardado años en levantar cabeza. En 2014, la tasa de paro entre la población de 16 a 24 años de Castellón llegó a ser del 60%, mientras que entre los que tenían entre 25 y 34 años el porcentaje ascendía al 30,5%. Aquella situación, que obligó a decenas de profesionales a hacer la maleta y probar suerte fuera de España, empezó a cambiar a partir de 2017 y poco a poco la llamada generación más preparada de la historia fue encontrando una oportunidad laboral. Hoy el empleo joven alcanza máximos en casi veinte años hasta el punto de que el 43% de los menores de 30 tiene un trabajo.
En la provincia residen 95.488 personas que tienen entre 16 y 29 años y 41.021 de ellas están afiliadas a la Seguridad Social, según datos del Ministerio de Inclusión y el Instituto Nacional de Estadística (INE). O dicho de otra manera: más de cuatro de cada diez jóvenes trabaja, un porcentaje que hace 14 años ni siquiera llegaba al 30% (28.518 cotizantes en una población de 95.733 personas)
De los 41.021 jóvenes con empleo, 2.998 tienen entre 16 y 19 años; otros 15.668 se sitúan en la franja que va de los 20 a los 24 años y, por último, 22.355 están entre los 25 y 29. Se trata de unas cifras que no han dejado de aumentar en los últimos años y que poco tienen que ver con las registradas en 2012 cuando, por poner un ejemplo, los profesionales entre 16 y 19 años apenas eran 1.200, es decir, menos de la mitad que ahora.
Pero una cosa es el acelerón que ha dado el empleo juvenil en los últimos años y otra, y muy distinta, son las ocupaciones donde los menores de 30 años tienen más opciones de encontrar un trabajo. Y en Castellón manda el empleo de camarero. De hecho, de los 13.770 contratos laborales que firmaron los jóvenes de entre 16 y 29 años durante el primer trimestre de este año, 2.511 fueron para servir meses en un bar o un restaurante. A esta categoría, según los datos del Sepe, le siguen peones de las industrias manufactureras (1.082 contrataciones); cuidadores de niños en guarderías y centros educativos (931); vendedores en tiendas y almacenes (863) y monitores de actividades recreativas (403).
4.500 parados
La mejora del empleo joven es incontestable, pero aun así la provincia todavía cuenta con 4.531 parados que no han cumplido los 30 años (2.302 son mujeres y 2.229 son hombres). La buena noticia es que se trata de un 6,29% menos que hace un año y lo que demandan, mayoritariamente, son trabajos en el sector del comercio, la hostelería y la industria. Y otro dato: casi la mitad de los jóvenes en desempleo tiene de 25 a 29 años.
La incorporación de los más jóvenes al mercado laboral es esencial para garantizar el relevo generacional. Casi 10 de cada cien afiliados a la Seguridad Social en Castellón supera los 60 años, lo que significa que su retiro está a la vuelta de la esquina. El problema es que cada vez son más las empresas, y de un número mayor de sectores, que aseguran no encontrar trabajadores cualificados, una situación que afecta especialmente a actividades como la agricultura, la construcción o el transporte.
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