La trashumancia forma parte de la memoria viva del interior de Castellón. Durante siglos, la ganadería ha marcado el ritmo económico, social y cultural de muchos municipios de montaña, con rebaños que recorrían largos caminos entre las tierras altas de Teruel y la costa provincial en busca de pastos para cada estación.
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En Vistabella del Maestrat, esta tradición ha vuelto a cobrar protagonismo con la llegada de casi 900 ovejas procedentes del término municipal de Cabanes. El rebaño ha completado un recorrido trashumante que ha atravesado la provincia de Castellón hasta alcanzar el entorno del Parque Natural de Penyagolosa, uno de los grandes referentes paisajísticos del interior castellonense. En el corazón de este espacio natural se alza el pico Penyagolosa, de 1.815 metros, considerado popularmente como el techo de Castellón.
Ubicado en la comarca del Alt Maestrat, Vistabella cuenta con una población aproximada de 354 habitantes, según datos del INE de 2025. El municipio se encuentra en el sector septentrional de la comarca y en el límite con la provincia de Teruel. Situado a unos 72 kilómetros por carretera de Castelló de la Plana, destaca además por ser el municipio de mayor altitud de la Comunitat Valenciana, una condición que refuerza su histórica vinculación con la ganadería, la montaña y las rutas de trashumancia.
Estas ovejas pasarán el verano en el Mas de Collet de Vistabella del Maestrat, ubicado muy cerca del Parque Natural de Penyagolosa. / MEDITERRÁNEO
Un recorrido ganadero con siglos de historia
No en vano, el municipio castellonense ha sido históricamente un punto destacado en las rutas de paso entre Aragón y la Comunitat Valenciana. Uno de los elementos que recuerda esa importancia es el conocido Puente Romano, que conecta el territorio de Vistabella con Mosqueruela y cruza el río Montlleó, en un enclave ligado desde hace generaciones al tránsito de ganado.
Las ovejas pasarán el verano en el Mas de Collet, situado en el término de Vistabella y muy cerca del Penyagolosa, uno de los espacios naturales más emblemáticos de la provincia.

Otra imagen de la trashumancia en Vistabella del Maestrat. / MEDITERRÁNEO
La imagen del rebaño avanzando por el paisaje del interior castellonense recupera una de las tradiciones ganaderas más antiguas del territorio, una práctica que aún hoy mantiene vivo el vínculo entre los pueblos, los caminos históricos y la actividad pastoril.
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