Donald Trump fue la gran historia paralela a la del partido en sí en el Game 3 de las Finales NBA entre New York Knicks y San Antonio Spurs del lunes en el Madison Square Garden. Y no precisamente por un buen motivo.
El polémico dirigente se convirtió en el primer presidente de la historia de Estados Unidos en asistir a un partido de las Finales NBA y, en una nueva controversia, fue noticia por ser silbado durante la interpretación del himno americano.
Sin embargo, lo más chocante por parte del político de casi 80 años fue el quedarse dormido durante la disputa de un partido que para nada fue aburrido con un 111-115 final para los Spurs.
Trump, reconocido aficionado de los Knicks, pareció aún así pasárselo bien, pero el presidente de Estados Unidos ha decidido que no asistirá al Game 4 de esta noche (02:30, hora española).
Según Shams Charania, el dirigente americano tiene otros compromisos y obligaciones y su agenda le impedirá estar presente en este nuevo encuentro en el Madison Square Garden.
Eso sí, eso no quiere decir que Donald Trump no vaya a hacer acto de presencia ya en lo que queda de Finales NBA pues, según también Charania, está por ver si el presidente asiste a un hipotético partido en el que los Knicks estén en posición de ganar el anillo.
El conjunto neoyorquino está 2-1 arriba en la serie y Trump ‘necesita’ que su equipo pierda de nuevo esta noche para que se dé un escenario en el que los Knicks puedan ganar el título en casa.









