El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha su nueva estrategia 2026-2030 para combatir el incremento de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
Así, el departamento que dirige Mónica García pretende reducir el número de contagios con medidas más exhaustivas como la incorporación de los kits autotoma de muestras para el diagnóstico in vitro de estas enfermedades fuera de los entornos clínicos y la financiación de preservativos gratis para jóvenes entre 16 y 22 años. Así lo ha señalado Pedro Gullón, director de Salud Pública, durante la ‘Jornada de Sensibilización y Actualización en materia de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)’ que ha celebrado el Ministerio de Sanidad.
El departamento de García retrasa esta iniciativa -para la que se han destinado más de 9 millones de euros- que supuestamente se iba a implantar en 2024. No obstante, parece que los plazos se han retrasado y arrancará finalmente en 2027.
Sanidad ha decidido dar un paso hacia adelante tras analizar el nuevo informe de Vigilancia Epidemiológica 2024 del que se extraen conclusiones preocupantes. Durante ese ejercicio se notificaron más de 93.000 casos de ITS, lo que supone el doble que en 2021.
En concreto, se anotaron 37.257 contagios por gonorrea, con un incremento anual del 28,9% entre 2020 y 2024. De clamidia hubo 41.918 casos, registrando un aumento del 19,6% entre el periodo 2016-2024. Es la infección más frecuente.
En el caso de la sífilis se registraron 11.930, con una tendencia ascendente del 19,4% entre 2021 y 2024. Y el linfogranuloma venéreo (LGV) acumuló 1.996 casos, concentrados mayoritariamente en hombres.
La mayoría de los diagnósticos se producen en adultos jóvenes, con una afectación superior en hombres que en mujeres en todas las ITS, a excepción de la clamidia, donde la proporción de mujeres menores de 25 años es elevada.
Ante este escenario, la hoja de ruta 2026-2030 establece una estrategia integral alineada con las recomendaciones de la Comisión Europea. Entre las medidas más destacadas se encuentran, la innovación en el diagnóstico con los kits autotoma.
En la misma línea, se ha impulsado un convenio de colaboración Estatal de VIH y SIDA – CESIDA para hacer más accesibles las pruebas de autodiagnóstico de VIH y distribuirlas de manera gratuita por todo el territorio nacional.
También, se está realizando un trabajo intenso de difusión y concienciación, incluyendo nuevas vías como las aplicaciones de citas o de encuentros sexuales.
Con esta iniciativa, se pretende llegar a aquellos segmentos de población en mayor riesgo de adquirir el VIH que, por diferentes barreras económicas, sociales o debidas al estigma, no disponen de los medios para adquirir la prueba en oficinas de farmacia o encuentran barreras de acceso al sistema sanitario e incluso a los centros comunitarios.
Fondos Atención Primaria
También, se va a priorizar el control de la gonorrea multirresistente ante el riesgo de aparición de cepas que comprometan los tratamientos actuales, así como reforzar el derecho a la protección de la salud para personas extranjeras.
Por otro lado, se va a impulsar la capacidad diagnóstica en la Atención Primaria. Una iniciativa para la que las comunidades autónomas y el Ingesa pondrán proponer proyectos a financiar a través de fondos finalistas del Ministerio de Sanidad en 2026.
Con esto, «se espera reducir las barreras de acceso al diagnóstico y mejorar la detección temprana en poblaciones con menor vinculación a servicios especializados», especifica el documento de la hoja de ruta 2026-2030.
También, como ya adelantó el Ministerio hace unos meses, se empezará a financiar la profilaxis pre-exposición (PrEP) inyectable frente al VIH para casos específicos cuando hay una contraindicación o problemas de adherencia a la pastilla oral.
Los nuevos protocolos de vigilancia que entrarán en vigor en enero de 2027 también actualizan las definiciones de caso e incluyen variables de «sexo al nacimiento» y «sexo administrativo» para disponer de información de identidad de las personas transgénero, entre otros.
Así, se han actualizado los protocolos de mpox, hepatitis B, hepatitis C, sífilis, sífilis congénita, infección gonocócica, infección por Chlamydia trachomatis y linfogranuloma venéreo.
En cuanto a la vigilancia de la sífilis congénita, se recoge información sobre la madre de cada caso de sífilis, edad a la gestación, país de nacimiento, año de llegada a España (en las nacidas fuera de España), factores relacionados con la exposición, datos sobre el cribado de la sífilis en el embarazo y tratamiento recibido. Además, en el protocolo de vigilancia de la sífilis se ha consensuado incluir la variable “embarazo”.
Tras la clausura del evento, la ministra ha definido esta estrategia 2026-2030 como «un documento ambicioso que busca ampliar las actuaciones del Ministerio frente a las ITS. Es decir, busca ir a más para que las ITS vayan a menos»
«Se pretende una mejora de la vigilancia y de las pruebas diagnósticas que nos permitan detectar estas infecciones antes de tiempo. Esta hoja de ruta actualiza los protocolos de vigilancia para los que el Ministerio cuenta con un trabajo multidiscplinar y además, se va a reforzar la formación de los profesionales sanitarios», ha destacado.
El objetivo general de estas acciones es impulsar la eliminación del VIH y las ITS como problema de salud pública para el año 2030.














