El Festival de les Arts de Valencia no ha abierto las puertas en su segunda jornada. La organización ha anunciado la cancelación de la edición de este 2026 después de que el Ayuntamiento de Valencia y la Dirección General de la Ciudad de las Artes y las Ciencias les hayan comunicado la imposibilidad de celebrar la segunda jornada del festival. El motivo es que, durante el primer día, el evento incumplió la ordenanza de ruido, como así corroboraron las mediciones tomadas por la Policía Nacional y que el consistorio ha remitido a la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa) a las 14.51 horas de este sábado. El acuerdo entre este y el promotor del evento incluía que si se superaban los decibelios permitidos por la normativa en la jornada del viernes, se tomaría la decisión de cancelar su segunda jornada como finalmente ha ocurrido.
Este documento al que ha tenido acceso Levante-EMV, incluía que en caso de que «durante la celebración del evento, la autoridad competente, levante acta, formule denuncia, dicte requerimiento o adopte cualquier medida de control por presunto incumplimiento de la normativa vigente en materia de ruido, contaminación acústica o protección de la salud pública que determine la superación de los niveles sonoros autorizados, […] Cacsa podrá a su sola discreción y en caso a cancelar la segunda jornada del evento».
De hecho, el cabeza de cartel de este sábado -Two door cinema club- no ha promocionado el concierto en Valencia en sus redes sociales durante la última semana, lo que podría dar a entender que la organización habría compartido la posibilidad de que el evento se cancelase en su segunda jornada.
Cabe recordar que hay una sentencia judicial contra el ruido que ganó el vecindario y que había mantenido en el aire la celebración hasta el último momento. Eso llevó a que los primeros conciertos de la jornada del viernes comenzaran con el volumen muy bajo y que impedía que los asistentes escucharan la música, lo que provocó pitidos por parte del público. La primera en sufrirlo fue la cantante Leire Martínez, quien interrumpió su concierto y regresó poco después al escenario para proseguir el concierto con más volumen.
Se devolverá el 50% de la entrada
Los organizadores del festival han avisado de la cancelación antes de empezar la segunda jornada del evento, que tenía lugar este mismo sábado a partir de las 18 horas y abría las puertas a las 16 horas. Según han confirmado a Levangte-EMV fuentes próximas a la organización, las puertas no han abierto, por lo que el público no ha podido acceder al recinto.
La organización procederá a la devolución íntegra del saldo restante de las pulseras y las entradas de sábado, así como del 50% correspondiente a todos los tipos de abono. Con «enorme tristeza», Festival de les Arts anuncia que devolverá el importe de las entradas de día del sábado y de Generales, VIP y Golden VIP. La organización habilitará próximamente un canal específico para gestionar las devoluciones y cualquier incidencia que pueda surgir durante el proceso, trabajando para realizarlo de la forma «más ágil y sencilla posible».
La decisión afecta directamente a miles de personas que esperaban vivir este segundo día de uno de los festivales más icónicos de Valencia. La organización ha reconocido en un comunicado en redes el impacto en artistas, técnicos, trabajadores, colaboradores, proveedores y toda la comunidad que forma parte del Festival de les Arts, un evento que genera una expectación considerable en la ciudad. El festival subraya que esta decisión no parte de la organización y por eso considera que debe una explicación a los afectados. La comunicación no detalla en el mensaje las razones específicas de la cancelación, aunque anuncia que próximamente proporcionará más información sobre las causas que han motivado esta medida.
Críticas en redes
La polémica por las limitaciones de sonido en el Festival de Les Arts había trascendido los escenarios y se ha trasladado con fuerza a las redes sociales, donde cientos de asistentes no han tardado en expresar su malestar desde las primeras horas del certamen. Los perfiles oficiales del evento se habían llenado de críticas, mensajes de indignación e incluso sátiras que reflejan la decepción por parte del público ante el volumen de los conciertos.
Entre las publicaciones más compartidas destacan algunas cargadas de ironía. «Regalo pulseras para ir a meditar a Les Arts en medio de tanto silencio», escribía un usuario, mientras que otros reclamaban a la organización que subiera los decibelios, aunque se arriesgasen a pagar la multa. «Grandes los artistas que bajan del escenario a cantar con la gente para que podamos escucharlos», resaltaban.
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