Los ministros de Interior y Asuntos Exteriores de Suecia, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Países Bajos e Islandia han hecho pública una carta en la que piden a la Comisión Europea que endurezca las normas para los turistas rusos que quieran viajar al espacio Schengen, que cubre la mayoría del territorio de la Unión Europea pero también la propia Islandia, Noruega, Liechtenstein o Suiza.
En 2022, en respuesta a la invasión de Ucrania, la UE suspendió el acuerdo que tenía con Rusia y que permitía a sus nacionales disfrutar de ciertas facilidades a la hora de lograr un visado. Aunque la decisión de dar permisos cortos sigue siendo de los diferentes países, Bruselas pidió que fueran más estrictos con los controles y más severos a la hora de decidir.
Al mismo tiempo, mantuvo la posibilidad de que los rusos pudieran acceder a visados por cuestiones de «necesidad», o en caso de que fueran periodistas o disidentes. En los primeros meses de la guerra, la concesión de visados cayó radicalmente, pero en los últimos años ha vuelto a repuntar.
Italia, Francia y España, a la cabeza
Los países de la Unión Europea que más visados emitieron para ciudadanos rusos, desde sus diferentes consulados, fueron Italia (163.908), Francia (156.815) y España (124.108), según un informe de la propia Comisión. Un fenómeno que se explica en gran medida por el turismo.
Precisamente, estos países se quejan de que no todos los gobiernos sean igual de estrictos a la hora de aplicar las sugerencias de la Comisión. Por eso, han pedido al comisario de migración, Magnus Brunner, y a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, «un enfoque coherente y coordinado» que consideran «esencial» tanto para «la credibilidad» de la política exterior de la Unión como para que las sanciones sean efectivas.
«Resulta profundamente perturbador ver el creciente número de turistas rusos que disfrutan de viajes de ocio en playas y centros turísticos europeos, mientras continúan los ataques con misiles y drones contra civiles e infraestructuras en Ucrania», han denunciado los ministros antes de una reunión en Luxemburgo.
Medidas más restrictivas
Estos países piden, por un lado, que la Comisión refuerce el código de visados y haga más difícil acceder a ellos para ciudadanos de países hostiles. Además, han exigido que esas medidas sean vinculantes para evitar las divergencias actuales. De hecho, han llamado a sus colegas a ser más estrictos.
Para estos países, no es solo una cuestión de principios sino de seguridad. De hecho, los ministros han pedido a Bruselas que examine y tome medidas respecto a la petición de Estonia, que llamó a identificar y evitar la entrada de excombatientes rusos tanto en activo como retirados.
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